viernes, 24 de junio de 2011

IX Parlamento Nacional de Escritores de Colombia

IX Parlamento Nacional de Escritores

ESCRITORES DE SEIS PAISES SE DAN CITA EN CARTAGENA


Escritores de seis países se darán cita en el IX Parlamento Nacional de Escritores de Colombia que se realizará en la ciudad de Cartagena de Indias del 13 al 16 de julio como homenaje a los Próceres de la Independencia y en el que se abordarán temas como el compromiso del escritor, el escrito y la ciudad, el bicentenario de la independencia y aspectos relacionados con los desaparecidos escritores Alfonso Bonilla Naar y David Sánchez Juliao.

El Parlamento Nacional de Escritores de Colombia que se realiza desde el año 2003 y es organizado por la Asociación de Escritores de la Costa que dirige Joce Daniels, este año contará con una masiva participación de las nuevas generaciones de escritores nacionales, docentes, periodistas, investigadores e historiadores, algunos residenciados en el exterior y sus sesiones se llevarán a cabo en diversos escenarios como el Museo Histórico de Cartagena, Institución tecnológica Colegio Mayor de Bolívar, Gobernación de Bolívar y AMAJUBOL.

Inscripciones

 
Como ha sido tradicional, la Asociación de Escritores de la Costa, abrió inscripciones desde el 10 de mayo hasta el 10 de junio, a cuya convocatoria concurrieron más de cien (100) escritores del país y del exterior. El Parlamento es un espacio de discusión abierta, democrático, participativo en donde no hay componendas, roscas u otra forma de exclusión del escritor. Al final fueron elegidos sesenta escritores, los que durante tres días hablarán de la literatura como alternativa frente a la ideología y la política.

Quienes no se inscribieron a tiempo pueden asistir al evento, pero no tendrán el privilegio del hotel y demás atenciones que brinda la organización a quienes cumplieron a tiempo con los requisitos de inscripción.

Objetivos del Parlamento

Aunque hay una diversidad de temas en las ponencias y paneles de los participantes, el objetivo de este parlamento es rendirle homenaje a los próceres de la Independencia Nacional, especialmente a aquellos que se inmolaron en bien de nuestras naciones americanas y cuyos nombres no registra la Historia.

También se reconocerá el importantísimo papel que jugaron para las letras escritores del Caribe desaparecidos recientemente como son los Hermanos Manuel y Juan Zapata Olivella, Alfonso Bonilla Naar, médico y escritor autor de La Pezuña del Diablo y David Sánchez Juliao.

En los anteriores Parlamentos se hizo reconocimiento a los escritores Juan José Nieto (2004), Abel Ávila Guzmán (2005), Jairo Mercado Romero (2006), Manuel Zapata Olivella (2007), Jorge Artel (2008), Meira Delmar, Judith Porto de González y Fanny Buitrago (2009) y al Bicentenario de la Independencia (2010).

Delegación extranjera

La delegación de escritores extranjeros está conformada por Araken Vaz Galvao, de Bahía (Brasil), Elmer Arturo Arana de Ayacucho (Perú), Waldina Mejía Medina de Tegucigalpa (Honduras), Sonia Solarte Orejuela, colombiana residenciada en Berlin (Alemania), María del Rosario Domecq de Lima (Perú), Gloria Dávila Espinoza de Huánuco (Perú), Margoth del Castillo Müller de Victoria (Chile), René Aguilera Fierro de Tarija (Bolivia) y Rafael Vega Jácome, de Zambrano, residenciado en Miami.

Delegaciones de todo el país

Este año el Parlamento contará con delegaciones de todo el país, entre quienes se destacan los escritores Antonio Mora Vélez, Ela Cuavas, Alexis Zapata, José Miguel Serrano, Néstor Solera Martínez y Rubén Darío Otálvaro de Montería, Andrés Elías Flórez Brum de Bogotá, Guillermo Rangel Prasca de Sevilla (Valle). Álvaro Suescún Toledo, Amaury Díaz Romero, Eduardo Márceles Daconte, Luz Elena Arroyo Ruiz y Dina Luz Pardo, Yenny Yajaira Pinilla, Fabio Ortiz Ribón, Astrid Sofía Pedraza y Patricia Pacheco de Barranquilla, Laura Margarita Medina, Óscar Arnulfo Arias y Nancy Sarmiento de Bucaramanga. Antonio Botero Palacio de Magangué, quien fue elegido presidente del VIII Parlamento. Rafael Perea Chalá Aluma de Quibdó. Francisco Tomás Atencia, Daniel Rivera Meza y Alma Rosa Terán de Sincelejo, Lucho Roncallo de Tenerife, Alba Lucía Tamayo de Tuluá, Delfin Sierra de Ciénaga, Simón Martínez Ubarnez de Valledupar,

Delegación de Cartagena

La delegación de expositores, panelistas y conferencistas que asisten por la ciudad de Cartagena, está conformada por Sergio Paolo Solano, Moisés Álvarez Marín, José Ramón Mercado, Jaime Arturo Martínez, Lidia Corcciones Crescini, Saramarcela Bozzi, Maríaelena Aldana, Margarita Vélez, Mariantonia Guerra, Bernardo Romero Parra, Dora Isabel verdugo, Antonio Prada Fortoul, Richard Nieto González, Rogelio España Vega, Gilberto García y Martín Morillo.

Delegación de la Guajira

De la Guajira llega una delegación compuesta por Alvaro Escorcia Arrieta, gerente del Fondo Mixto de Promoción de la Cultura y las Artes de Río Hacha, las periodistas Marlena Ávila y Mayra Cecilia Angulo Tenorio y los escritores Clímaco Pérez, Freddy González de Zubiría, Jaime De la Hoz Simanca y Lázaro Julio Diago, quienes presentarán texto de historia, literatura e investigación.

Sostenimiento

El proyecto del Parlamento Nacional de Escritores de Colombia, recibe apoyo en dinero y en especies del Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena, de los Fondo Mixtos de Promoción de la Cultura y las Artes de Bolívar, Cartagena y Ríohacha, de la Asociación de Maestros Jubilados de Bolívar AMAJUBOL, del Almacén La Finca de Magangué, de la Corporación Museo Histórico de Cartagena, del Colegio Mayor de Bolívar y de la Gobernación de Bolívar, el Restaurante Montesacro entre otros

IX Parlamento Nacional de Escritores de Colombia

sábado, 19 de febrero de 2011

MINICUMBRE DE ESCRITORES EN MAGANGUÉ

Sesión preparatoria del IX Parlamento Nacional de Escritores de Colombia


En la ciudad de Magangué, en el Restaurante Casetabla, el 19 de marzo del 2011, se llevará a cabo la primera la primera mincumbre de escritores preparatoria del IX Parlamento Nacional de Escritores de Colombia, que este año rinde homenaje a los próceres de la Independencia americana y a la que asisten entre otros Antonio Botero Palacio, en calidad de Presidente del Parlamento, Joce Daniels, presidente de la Asociación de Escritores de la Costa y los narradores Antonio Mora Vélez, José Ramón Mercado, Álvaro Suescún, Delfín Sierra, William Arroyo, Rafael Darío Jiménez, Rogelio España Vera, Luís Roncallo Fandiño y Enrique Jatib, en su condición de coordinadores y como invitadas especiales las poetisas Dina Luz Pardo y Yajaira Pinilla.

El Parlamento, que es organizado por la Asociación de Escritores de la Costa, y su sede permanente es la ciudad de Cartagena desde su fundación en el año 2003, como en años anteriores contará con una nutrida participación de fabuladores nacionales e internacionales procedentes de diferentes países de América y Europa.


Programa

En Magangué, los escritores cumplirán una agenda apretada, ya que en las horas de la mañana, habrá charlas y conversatorios sobre creación literaria en Instituciones Educativas, oficiales y privadas, con estudiantes del “Joaquín F. Vélez”, “La Candelaria”, “Manuel Atencia Ordóñez”, “Diocesano”, “San José”, “Moderno de Magangué”, “San Mateo”, “Gimnasio Montecatini”, “Colegio Fátima” y “Colegio Comunal de Versalles”.

Posteriormente, de 2 a 5 de la tarde se realizará la minicumbre de escritores preparatoria del IX Parlamento Nacional de Escritores de Colombia, cuyo presidente es el poeta magangueleño Antonio Botero Palacio.

En la mañana del domingo, en el Bajo Manjattan, se realizará la Tertulia del bragre frito a orillas del Gran Padre Yuma, que será un conversatorio alrededor de este suculento plato de comida de los pueblos del río.



Historia



El Parlamento Nacional de Escritores de Colombia, fue fundado en el año 2003 con varios objetivos, entre ellos el de presentar la literatura como una alternativa ante a los problemas de corrupción y desprestigio en que se encuentran actualmente la ideología y la política. En sus versiones anteriores ha rendido homenaje a los escritores Juan José Nieto (2004), autor de Yngermina, la primera novela histórica de Colombia, Abel Ávila Guzmán (2005), prolífico escritor bolivarense, natural de Lata, un corregimiento de El Guamo, Jairo Mercado Romero (2006), natural de Ovejas, y uno de los más notables cuentistas nacionales, Jorge Artel (2007), el más importante poeta afrodescendiente del país, Manuel Zapata Olivella (2008), autor de Changó, el gran putas, y oricha de la diáspora africana y en el 2009 se rindió homenaje a tres grandes escritores de esta parte del país: Meira Delmar, Fanny Buitrago y Judith Porto de González.

Financiación

El evento es organizado por la Asociación de Escritores de la Costa con el apoyo de algunas personalidades de Magangué. .

domingo, 21 de noviembre de 2010

BOLETIN DE PRENSA

VIII PARLAMENTO NACIONAL DE ESCRITORES DE COLOMBIA
Independencia, literatura, gastronomía y desplazados temas de la Asamblea
- Una mexicana y una rusa en el Parlamento
- Masiva representación del país literario


Del 25 al 27 de noviembre sesionará en esta ciudad el VIII Parlamento Nacional de Escritores, evento organizado por la Asociación de Escritores de la Costa, que este año rinde homenaje al Bicentenario de la Independencia y al que asisten fabuladores de todo el país, además de una narradora rusa y una poeta mexicana.

El Parlamento que se inició en el año 2003, es un proyecto literario que busca reafirmar el compromiso de la literatura con la sociedad y especialmente con los discriminados, los marginados, los desplazados y todas aquellas personas que no tienen voz.



El Parlamento que será instalado a las 11 de la mañana del jueves 25 de noviembre por la Directora del IPCC, doctora Irina Alejandra Junieles Acosta, y el escritor Joce Guillermo Daniels García, presidente de la Asociación de Escritores de la Costa, en el Salón “Marcela Jiménez” de la Institución Tecnológica “Colegio Mayor de Bolívar”, además de la Independencia, abordará otros temas relacionados con la creación literaria, la tradición gastronómica en el Caribe, los desplazados y la presentación de CD, libros y revistas.



Objetivo del Parlamento

El Parlamento tiene como objetivos, además de reafirmar y fortalecer la ciudad de Cartagena de Indias, como el epicentro más importante de la Cultura Nacional y en especial de la Literatura. Aunar y estrechar lazos de amistad entre escritores del país y de otras partes del mundo. Analizar desde el punto de vista literario los hechos y acontecimientos que se dieron en los años de 1808 en adelante y que culminarían con los brotes independentistas de las diferentes Colonias españolas en Américas.

Conferencias

El eje temático del Parlamento es el Bicentenario de la Independencia y varios escritores abordarán el tema. La bandera, la participación de los diferentes actores y el importantísimo papel del Argos Americano, el periódico fundado por José Fernández de Madrid en 1810 y considerado el decano de la prensa americana. También se hablará del centenario de Miguel Hernández, de Bolívar y de literatura. Y entre los actos especiales, entre los que hay lectura de poemas y presentación de libros, estará el de la Tertulia de la Mojarra Loca. Varios escritores de diferentes partes del país hablarán de las Tertulias gastronómicas que existen en el Caribe, especialmente en Montería y Barranquilla, cuyos gestores son los escritores Dina Luz Pardo y Antonio Mora Vélez.



Delegación de Cartagena y Bolívar



Bolívar y Cartagena estarán representados por los escritores Alonso Cortina Gutiérrez, Antonio Botero Palacio (Magangué), Arturo Zea Solano, Carlos A. Castro Macea, Dora Berdugo, Fidel Escalona, Florentino Borbúa, Franklin Howard, Gilberto García, Gustavo Tatis Guerra, José Ramón Mercado, José Sarabia Canto (del Mundo de la Mojana), Juan Vicente Gutiérrez Magallanes, Libardo Muñoz, Luzmiriam Capera,Margarita Vélez Verbel, Maria Antonia Guerra, Maria Elena Aldana, Martín Morillo, Reinaldo Bustillo Cuevas (San Juan Nepomuceno), Rogelio España Vera, Tania Maza, Rafael Eduardo Yepes Blanquicet y Orlando Periñán, entre otros.



Delegación Extranjera

La delegación extranjera está representada por Anastassia Espinel Souarez (Nació en 1970, en Cherepovetz, Rusia), actualmente docente de Historia de la Universidad de Santander en Bucaramanga y Bárbara Durán Castro, poetisa natural y residenciada en la Ciudad de México.



Delegación Nacional

Como ha sucedido en los últimos cuatro años, la delegación más nutrida proviene de Barranquilla, conformada por los escritores Ainye Pinilla De la Rosa, Alvaro Suescún, Anibal Tobón Bermúdez, Guillermo Tedio, Iveth Noriega, Leticia Elena Hundek Pichón, Jorge Campo, Fabio Ortiz Ribón y Yajaira Pinilla. De Aracataca, Rafael Darío Jiménez. De Armenia, Hernando H. Jaramillo Silva. De Bogotá, llega el narrador Elías Florez Brum. De Bucaramanga Carlos Arnulfo Arias Mendoza, Laura Margarita Medina y Hernando Ardila. De Cali llega el investigador Guillermo Rangel Prasca. De El Banco (Magdalena) Edward Torrez. De Ciénaga (Magdalena) Delfín Sierra. De Ibagué Pablo Pardo. De Montería, Alexis Zapata, Antonio Mora Vélez, Rubén Darío Otálvaro, Marta Lugo y Serafín Velásquez. De Sincelejo, Alma Rosa Teherán Tirado, Rosa Chamorro, Amaury Pérez Banquet e Ignacio Verbel Vergara. De Tenerife, Lucho Roncallo Fandiño y de la Villa de Santiago de Tolú, Nicolás Ramón Contreras Hernández.



Sedes del evento

El Parlamento, como en años anteriores sesionará en tres sedes, todas ubicadas en el Centro amurallado de la ciudad Colonial. Las tres sedes son Institución Tecnológica “Colegio Mayor de Bolívar”, Salón “Marcela Jiménez”, Salón de Eventos de la Asociación de Maestros Jubilados de Bolívar (AMAJUBOL) y el Salón El Tablón del Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena (IPCC)., además habrá un programa especial en la terraza del Hotel San Nicolás del Mar.



Asistencia

Los escritores que no se inscribieron podrán hacerlo en el transcurso de la mañana del día jueves 25 en el Hotel San Nicolás del Mar. Para entrar a cualquiera de los eventos programados es indispensable mostrar la credencial de inscripción.



Apoyos

La realización del VIII Parlamento Nacional de Escritores de Colombia se debe al apoyo y generosidad del Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena (IPCC), Fondo Mixto de promoción de la Cultura y las Artes de Bolívar, Fondo Mixto de la Cultura y las Artes de Cartagena, Almacén La Finca de Magangué, Asociación de Maestros Jubilados de Bolívar (AMAJUBOL) y entre los mecenas Cecilia Arbelaez de Castellar, Ricardo Vélez Pareja, Nacha Newall, entre otros.

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Cartagena de Indias, 20 de noviembre de 2010

lunes, 1 de noviembre de 2010

Reinaldo Bustillo Cuevas

CANTO AL LIBERTADOR SIMÓN BOLÍVAR
Reinaldo Bustillo Cuevas
Miembro de la Asociación de Escritores de la Costa
(VIII PARLAMENTO NACIONAL DE ESCRITORES)


Tres centurias hacía que la raza aborigen,

de este lado del mar,

en las fértiles tierras, que llamamos América,

bajo el peso gemían

de opresoras cadenas;

la sonrisa de otrora transformose en un rictus

de macabro dolor;

el fulgor de su danza se cambió por desfiles

de luctuoso color.

El temor a la vida,

el desprecio a sí mismo,

la renuncia al esfuerzo,

en el alma del hombre

arraigaron del modo, que las lianas se abrazan

en la selva cuajada.

Mas el dios del nativo, se cansó del estado

de abyección y bajeza que el tirano imponía

al esclavo de América;

y brotó de la tierra

y del mar y la selva,

un guerrero mestizo

que del Guaire venía,

¡centellantes los ojos y en la espada mil fuegos!,

a romper las cadenas

que abrazaban las carnes

del rebelde oprimido.

De Alejandro, los sueños,

la grandeza del César,

de Mío Cid el valor.

los centauros de Grecia le quedaron pequeños

al medir con sus pasos las distancias enormes

que separan sus pueblos.

Gigantescos los Andes, parecieronle oteros;

y las selvas inmensas, fueron cotos no más,

a sus ansias divinas de llevar estandartes

con marciales arrestos, a los pueblos rebeldes,

que impacientes miraban sus desgracias correr.

Su grandeza no tuvo, ni tendrá en el futuro

la manera precisa de poderla medir:

Por el norte Jamaica,

con su carta rebelde;

y en la Heroica Ciudad

la proclama guerrera

que invitaba a los pueblos a buscar libertad.

En su patria, con triunfos,

anunció en Carabobo, derrotero final.

Por el sur fue Junín y Ayacucho también

que mostraron su gloria, para siempre inmortal.

Boyacá por el este,

Angostura y el llano

para darle linderos, como nunca jamás

se pudiera soñar;

y el dolor de Berruecos,

por el lado poniente, donde el sol agoniza,

demarcó su tristeza, para darle contornos

a los campos inmensos do nació su grandeza,

¡su grandeza inmortal!.

En Bolivia las leyes, sus conceptos recogen,

para darle el impulso

que su pueblo requiere

de llegar con altura, por caminos de paz,

a un futuro triunfante donde el orden impere

y también libertad.

Mas algunos le niegan

con ruindades sus méritos;

y la nieve del tiempo

coronó su cabeza,

y su frente arrugada,

sin llegar todavía

a una edad avanzada,

senectud semejó.

El río de la patria destejió sus caminos;

con el alma cansada

de decirle a los hombres

la maldad que causaba,

a la patria naciente,

las intrigas perversas;

y buscando la mar

que en los años futuros

su mortaja será

hasta un monte de nieve, que se mira en las aguas,

caminó sin parar,

y detuvo sus pasos

en ciudad de Bastidas;

allí volvió a unirse

para siempre jamás

con su gloria inmortal.

Gran Colombia lo llora,

mas no pudo entender

al caudillo gigante

que soñó con la gloria

de una Patria Triunfal.



Antonio Botero Palacio

ENTRE LA ESPADA Y LA PALABRA SE EDIFICAN CINCO REPÙBLICAS.

Antonio Botero Palacio
(VIII PARLAMENTO NACIONAL DE ESCRITORES)


En la apabullante figura del general Simón Bolívar han cabido las más multifacéticas apreciaciones, creadas en torno a los determinantes que mueven la personalidad humana, allí las formas de cultura, el conocimiento histórico, los idearios políticos, van estereotipando la realidad de un hombre, con rasgos y características acomodadas a formas conceptuales las más de las veces influìdas por el amor, por la pasión o por el odio.

Ante la historia serán disímiles los conceptos que sobre el general pudieren haber tenido Laureano Gómez, Alfonso López Pumarejo, monseñor Miguel Ángel Builes o Juan de Dios Uribe.

Con todo el respeto y la admiración que guardo por los merecimientos del General me voy a permitir, tratando de no maltratar su mágica y sublime proyección histórica; me voy a permitir desmontarlo del ciclópeo monumento que lo exhibe como trofeo de mil epopeyas de gloria para presentarles al Simón Bolívar que he ido construyendo allá muy al fondo de mi interioridad: Bolívar, el hombre; el mismo a quien acobardan el hambre y la sed, el Bolívar corroìdo por las pasiones, el que agoniza en Pativilca y suspira aprisionado entre los brazos de Manuelita Sáenz, el Bolívar de las derrotas, el que llora cuando lo abandonan sus amigos y el que carcomido por la tuberculosis hace testamento en San Pedro Alejandrino de cuanto deja para su Patria y por supuesto para su soledad y su abandono.

Pero, vive también, para la historia, otro Simón Bolívar sin espolines, sin charreteras, que guarda en las viejas panoplias su espada libertadora para encender su verbo con la misma sonoridad con que lo hacen las campanas que derraman las voces del ángelus desde las espadañas de la capilla rural; es èste, sin duda, el Bolívar creador, el soñador de Patrias, el genio que redime, el inventor de futuros, el que lleva en la limpidez de su palabra sonoridades de eternidad y cuando en sus noches cálidas enhebra su palabra profética, va intercalando perlas entresacadas de ese cofre que en buena hora le regalara su maestro Simòn Rodríguez y va armando - sin saberlo - piezas literarias donde el epíteto, la metáfora, el símil, la antìtesis y la anáfora, van presentando - para la posteridad - el pensamiento literario del libertador y, es este el Bolívar que sueña, el que se arropa bajo la sombra paternal de Antonio José de Sucre, el que aprende la resignación en la escuela de don Antonio Nariño, el que vigila la espada victoriosa de José María Córdoba, el que lo entrega todo por la causa libertadora, hasta soportar la testarudez de Josè Antonio Pàez o aguantarse el pestilente aliento del general Maza.

Este es el Bolívar que hoy traemos; lo hemos apeado de su caballo Palomo y, despojado de su armadura, hemos venido a escuchar con sincera admiración su delirio sobre el Chimborazo y, la América se estremecerà con su palabra encantada.

“Tenía a mis pies los umbrales del abismo….”

“Los lìmites de mi imperio los señala el infinito”.

……………………………………………………..

“Sobrecogido de un terror sagrado, ¿Còmo?, ¡Oh

tiempo! – respondì – ¿no ha de desvanecerse

el mìsero mortal que ha subido tan

alto?”.

“Yo venìa envuelto con el manto de Iris, desde donde paga su tributo el caudaloso Orinoco al dios de las Aguas.”

“Habìa visitado las encantadas fuentes amazònicas y quise subir al atalaya del Universo. Busquè las huellas de La Condamine y de Humboldt; seguilas audaz, nada me detuvo.

Lleguè a la regiòn glacial, el éter sofocaba mi aliento. Ninguna planta humana habìa hollado la corona diamantina que pusieron las manos de la Eternidad sobre las sienes excelsas del dominador de los Andes.”

“Yo me dije: Este manto de Iris, que me ha servido de estandarte, ha recorrido en mis manos sobre regiones infernales; ha surcado los rìos y los mares; ha subido sobre los hombros gigantes de los Andes; la tierra se ha allanado a los pies de Colombia y el tiempo no ha podido detener la marcha de la libertad. Belona ha sido humillada por el resplandor de Iris. ¿Y no podré yo trepar sobre los cabellos canos del gigante de la tierra? Sì, ¡podrè! Y arrebatado por la violencia de un espìritu desconocido para mì, que me parecìa divino, dejè atràs las huellas de Humboldt, empañando los cristales eternos que circuyen el Chimborazo.”

“Sigo, como impulsado por el genio que me animaba y desfallezco al tocar con mi cabeza la copa del firmamento; tenìa a mis pies los umbrales del abismo.”
“Un delirio febril embriaga mi mente; me siento como encendido por un fuego extraño y superior. Era el Dios de Colombia que me poseía. De repente se me presenta el Tiempo, bajo el semblante venerable de un viejo cargado con los despojos de las edades: Ceñudo, inclinado, calvo, rizada la tez, una hoz en la mano.”

Yo soy el padre de los siglos, soy el arcano de la fama y del secreto; mi madre fue la Eternidad; los lìmites de mi imperio los señala el infinito. No hay sepulcro para mì, porque soy màs poderoso que la muerte; miro lo pasado, miro lo futuro y por mis manos pasa lo presente. ¿Por què te envaneces, niño o viejo, hombre o hèroe? ¿Crees que es algo tu Universo? ¿Que levantaros sobre un àtomo de la creación es elevaros? ¿Pensàis que los instantes que llamàis siglos pueden servir de medida a mis arcanos? ¿Imaginàis que habèis visto la santa verdad?
“¿Suponèis locamente que vuestras acciones tienen algún precio a mis ojos? Todo es menos que un punto a presencia del Infinito que es mi hermano. Sobrecogido de un terror sagrado, ¿còmo, oh Tiempo, - respondì – no ha de desvanecerse el mìsero mortal que ha subido tan alto?”

En el manifiesto de Cartagena el libertador hace unos planteamientos polìtico-administrativos-literarios que sorprenden, en primer lugar, por la fluidez de un lenguaje conceptual que alimenta los planes de su ideario libertario; allì su palabra està llena de un planteamiento testimonial que busca abrirse paso por los caminos de América y para dar fuerza a su palabra encantada los hipnotiza con su verbo encendido: “Yo soy, granadinos, un hijo de la infeliz Caracas, escapado prodigiosamente de en medio de sus ruinas físicas y políticas, que siempre fiel al sistema liberal y justo que proclamò mi patria, he venido a seguir los estandartes de la independencia, que tan gloriosamente tremolan en estos Estados.”
Bolívar, que para estas calendas era un solemne desconocido en La Nueva Granada, requerìa de una carta de presentaciòn que abriese de par en par el corazòn de quienes sin duda necesitaban conocerlo para utilizar sin reservas sus capacidades intelectuales, militares y polìticas y, creemos - sin vacilaciones - que sus palabras llegaron a conmover el corazòn del general Lavatut para que asì pudiese iniciar por el rìo de la Patria su campaña admirable.

Conozcamos la fuerza de su palabra y entenderemos que màs allà del militar pundonoroso y honesto habìa un hombre que venìa desde la historia a cumplir el compromiso de rescatar la plena identidad y el pleno ejercicio de los derechos del hombre.
“Libertad a la Nueva Granada de la suerte de Venezuela y redimir a èsta de la que padece, son los objetos que me he propuesto en esta memoria. Dignaos, oh mis conciudadanos, de aceptarla con indulgencia en obsequio de miras tan laudables.”
“Las repùblicas, decìan nuestros estadistas, no han menester de hombres pagados para mantener su libertad. Todos los ciudadanos seràn soldados cuando nos ataque el enemigo. Grecia, Roma, Venecia, Gènova, Suiza, Holanda y recientemente el Norte de Amèrica, vencieron a sus contrarios sin auxilio de tropas mercenarias siempre prontas a sostener el despotismo y a subyugar a sus conciudadanos.”

En la carta de Jamaica encontramos un Bolívar profético que, mirando hacia los iluminados campos de lo por venir, va esbozando como lo plantean sus sueños crear la naciòn màs grande de Amèrica:

“Yo deseo màs que otro alguno ver formar en Amèrica la màs grande naciòn del mundo, menos por su extensión y riquezas que por su libertad y gloria.”
“El oro corrompe todo; el esclavo està corrompido por sì mismo. El alma de un siervo, rara vez alcanza a apreciar la sana libertad: Se enfurece en los tumultos o se humilla en las cadenas.”

Se crece “como crecen las sombras cuando el sol declina”, decìa un clèrigo de Simòn Bolívar, pero, si hubiese estado presente en el Congreso de Angostura agotarìa la fontana de su palabra encendida para delimitar los valores de este soñador que derriba fronteras e hilvana formas de gobierno que proclaman el porvenir de una Amèrica libre.

“Uncido el pueblo americano al triple yugo de la ignorancia, de la tiranìa y del vicio, no hemos podido adquirir ni saber, ni poder; ni virtud. Discìpulos de tan perniciosos maestros, las lecciones que hemos recibido y los ejemplos que hemos estudiado son los màs detractores. Por el engaño se nos ha dominado màs que por la fuerza; y por el vicio, se nos ha degradado màs bien que por la superstición. La esclavitud es la hija de las tinieblas; un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción; la ambición y la intriga abusan de la credulidad y de la inexperiencia de hombres ajenos de todo conocimiento polìtico, econòmico o civil; adoptan como realidades las que son ilusiones; toman la licencia por la libertad, la tradición por el patriotismo, la venganza por la justicia. Semejante a un robusto ciego que instigado por el sentimiento de sus fuerzas, marcha con la seguridad del hombre màs perspicaz, y dando en todos los escollos, no puede rectificar sus pasos.”

Me sorprende hasta lo indecible la carta escrita por Simòn Bolívar a Josè Joaquín Olmedo a la cual adjuntò un poema. El libertador se olvidò de la guerra y hasta de Manuelita y escribiò con prosa virgiliana esta respuesta.

“Hace muy pocos dìas que recibì en el camino dos cartas de usted y un poema; las cartas son de un polìtico y un poeta; pero el poema es de un Apolo.
“Todos los calores de la zona tòrrida, todos los fuegos de Junìn y Ayacucho, todos los rayos del padre de Manco Capacamo han producido jamàs una inflación màs intensa en la mente de un mortal.”

“Usted dispara, donde no se ha disparado un tiro; usted abrasa la tierra con las ascuas del eje y de las ruedas de un carro de Aquiles, que no rodò jamàs en Junìn; usted se hace dueño de todos los personajes; de mì, forma un Júpiter; de Còrdoba un Aquiles; de Necochea, un Patroclo y un Ayax; de Miller un Diomedes; y de Lara un Ulises.”

“Asì, amigo mìo, usted nos ha pulverizado con los rayos de su Júpiter, con la espada de su Marte, con el cetro de su Agamenòn, con la lanza de su Aquiles y con la sabiduría de su Ulises. Un americano leerà el poema de usted como un canto de Homero, y un español lo leerà como un canto del Facistol de Boileau. La introducción del canto es rimbombante: Es el rayo de Júpiter que parte de la tierra.”

La vida del general Simòn Bolívar es un poema que se llena de ternura, de luz y de romanticismo cuando la adornan las siemprevivas de Anne Lenois; que desborda la pasiòn cuando le aprisionan las ansias devoradoras de Manuelita Sáenz, que tiene acero toledano en su verbo viril cuando sin temblor en sus manos firma el decreto de guerra a muerte para los traidores y, con làgrimas nacidas desde el fondo de su corazòn escribe pàginas de indecible dolor, cuando, allà tras las cortinas de la muerte, la perfidia y la traiciòn arrebatan la vida a quien para el libertador fuera màs que un padre: don Antonio Nariño, modelo de virtudes en la Historia de Colombia.

Bolívar habìa viajado por los caminos de la historia y le eran tan familiares las voces de Solòn y de Licurgo en la Antigua Grecia como los planteamientos revolucionarios de Diderot o de Robespier cuando se incendiaron en la Revoluciòn Francesa los caminos de la libertad.

Como làbaros de gloria quedan tendidas a lo largo de Amèrica sus sentencias de varòn integérrimo y el eco de su palabra sobrepasò la filosofìa de la guerra para enseñar modelos de buen gobierno.

Queda el eco de su palabra como signo lapidario de grandeza:

“La suerte me ha colocado en el ápice

del poder; pero no quiero tener otros derechos

que los del más simple ciudadano.”

……………………………………………

“Prefiero el título de ciudadano al de Libertador, porque èste emana de la guerra, aquel emana de las leyes. Cambiadme Señor, todos mis dictados por el de buen ciudadano.”



“Yo he sido soldado de la beldad, porque he combatido por la libertad que es bella, hechicera y lleva la dicha al seno de la hermosura donde se abrigan las flores de la vida.”

“Si se opone la naturaleza a nuestros designios lucharemos contra ella y la haremos que nos obedezca.”

“Yo soy el hombre de las dificultades y no más: no estoy bien sino en los peligros con los embarazos; pero no en el tribunal ni en la tribuna que me dejen seguir mi diabólica inclinación y al cabo habré hecho el bien que puedo.”

“Quisiera tener una fortuna material para dar a cada colombiano, pero no tengo nada; no tengo más que mi corazón para amarlos y una espada para defenderlos.”

“Mis últimos votos son por la felicidad de la Patria. Si mi muerte contribuye para que cesen los partidos y se consolide la unión, yo bajaré tranquilo al sepulcro.”

Magangué, abril 07 de 2.010.



Guillermo Rangel Prasca

ORIGENES Y REALIDAD DE LA BANDERA COLOMBIANA
(Sinopsis)
Guillermo Rangel Prasca

De los llamados símbolos patrios, escudo, himno y bandera, es ésta última la que se inició en un escenario auténtico y con una función concreta durante una misión libertadora cuya meta era y es, la construcción de una nación soberana.
Esa meta se plasmó explícitamente en los volantes que se imprimieron en la corbeta Leandro, comandada por Francisco de Miranda y que entre otros utensilios de a bordo llevaba una máquina de imprenta. "Desde el mismo instante en que el cuerpo expedicionario ponga pie en un territorio, cesarán inmediatamente en éste, las labores militares, civiles, administrativas de los funcionarios que hayan sido nombrados por la corona española"., se leía en uno de esos impresos.

Y es que Miranda en el año de 1806 venía bajando desde el puerto de Nueva York, en una embarcación tipo corbeta dotada con 16 cañones y con un contingente internacionalista en su mayoría norteamericano, con el único fin y propósito de liberar un gran territorio en Suramérica al que llamaría, léase bien, Nación Colombiana. ¿Son herederos ideológicos de este contingente, los norteamericanos que se manifiestan ahora en 2010,frente a la base de Tolemaida contra la presencia de sus propios compatriotas en la siete bases entregadas por el uribismo?

La gesta de Miranda tuvo y tendrá repercursiones, como el haber servido de inspiración a la expedición que emprendió Fidel Castro en el Gramma para liberar a Cuba de Batista. Quizá este dato paralizó en su ignorancia al ministerio de Cultura, cuando con ocasión del Bicentenario de haberse izado la bandera colombiana en el puerto de Los Cayos en Haití, se le envió documentación a ese despacho con la súplica de que no dejase pasar inadvertida tan crucial efeméride. La respuesta epistolar del ministerio uribista fue irrisoria e indignante al mismo tiempo.

Hoy correponde al magno evento del Bicentenario de la Independencia, que organiza el Parlamento Nacional de Escritores en Cartagena, reparar esa afrenta, no sólo por elemental patriotismo sino para dejar abierta una brecha de estudio y recontextualización histórica nacional e internacional, ya que la personalidad y vida multifacética de Francisco de Miranda, deja a través del amarillo, azul y rojo de nuestra bandera unos referentes históricos muy dicientes.
La bandera colombiana, como se insinuó al principio, tiene un orígen muy real y humano, tanto es así que más de una decena de los tripulantes que la izaron en la Leandro, murieron ahorcados y otros sufrieron las mazmorras de Cartagena y San Juan de Puerto Rico. Nuestro pabellón tricolor no es pues una invención de escritorio como el escudo o el himno y no debe ser utilizado como vil muletilla de lenguaje, a la manera como se emplea en algunos círculos de la cultura y la política cuando se desea describir un protocolo o tarea sin importancia o despreciable:"sólo se trata de un saludo a la bandera", afirman ciertos personajes en estos círculos creyéndose interesantes.

¿Cuáles connotaciones tienen los colores de nuestra bandera, además de servir según muchos, para reproducir las tonalidades del arco iris? ¿Es correcta la frívola anécdota de que fueron inspirados por el pelo rubio, los ojos azules y la boca roja de una atractiva dama? La vida amplia e intensa de Miranda ,en múltiples escenarios cortesanos como la corte de Catalina La Grande de Rusia o de batalla y confrontanción ,como los de la Revolución Francesa, nos hace pensar en razones más profundas. ¿Será casualidad también que estos colores coinciden con los del bando de los Médicis en los tiempos de las guerras papales?

martes, 31 de agosto de 2010

Crónica

Los Claroscuro del Premio Nobel
Por Miguel Ortiz
(2 de noviembre de 2009)

El Premio Nobel (pronúnciese /no’bɛ:l/) de Literatura es uno de los cinco premios que instauró Alfred Nobel en su testamento, con la intención de galardonar al escritor que “haya producido en el campo de la literatura la obra más destacada, en la dirección ideal”. El Premio es otorgado por la Academia Sueca desde su nacimiento, en 1901.

Se trata, sin duda alguna, del premio literario más (re)conocido, seguramente el más importante y, como no podía ser de otra manera, uno de los más controvertidos. Mucho se ha dicho sobre las injusticias que se han cometido con grandes autores del siglo XX pero creo que muchas de las críticas hacia la Academia Sueca son simplonas o ventajistas; aunque tampoco quiero decir que no haya que criticar las decisiones de quien se ha autoproclamado como la institución adalid de la literatura universal, sino que hay que ser lo más justo posible.



Ante todo hay que tener en cuenta que es un premio dado por una sociedad de carácter privado compuesta por individuos que, como tales, tienen sus gustos personales. Lo segundo a tener en cuenta es que sus dieciocho miembros son suecos y, por lo tanto, su lengua materna es el sueco. Por lo tanto me imagino que, aunque sepan más idiomas, muchas de las obras presentadas han de leerlas traducidas, con lo cual les resultará más sencillo apreciar la calidad de una novela publicada en sueco o en inglés que un poemario en coreano o en gallego.

Los datos pueden ser leídos de múltiples maneras pero, desde el punto de vista de nuestra comunidad lingüística, es sorprendente el hecho de que sólo han sido galardonados diez escritores en lengua castellana, cinco españoles y cinco latinoamericanos; los últimos, Camilo José Cela en 1989 y Octavio Paz un año después. Especialmente flagrante me parece el caso de la Argentina, que contando con una de las literaturas más importantes de la segunda mitad del siglo XX no ha recibido ningún reconocimiento. No se lo dieron ni a Julio Cortázar ni a Jorge Luis Borges cuando debieron y, actualmente, Ernesto Sábato lo tiene difícil por ser más ensayista que novelista y por sus vaivenes ideológicos.

En el otro lado de la moneda están los países nórdicos: Suecia tiene seis premiados, Dinamarca y Noruega, tres, y Finlandia, uno. En principio es lógico que en cien años hayan condecorado a media docena de autores autóctonos y otros tantos de los países vecinos; ocurriría lo mismo en cualquier lugar del mundo: si el Premio lo diera la Academia Galega tarde o temprano habría un Nobel gallego. Suele decirse que Cela es el primer y único Nobel de la Literatura de Galicia pero no, no nos engañemos: jamás escribió en gallego y renegaba de la cultura y la lengua gallega. Yo personalmente, teniendo en cuenta el parentesco, siento mucho más cercano el reconocimiento a José Saramago.

Lo que pasa es que hay casos flagrantes de endogamia: en 1974 Vladímir Nabokov, Graham Greene y Saul Bellow estaban en las quinielas, pero fueron finalmente eludidos para premiar Eyvind Johnson y Harry Martinson, autores poco conocidos fuera de Suecia y cuyo mérito principal parece que fue que eran miembros de la Academia Sueca.

Todas las comunidades lingüísticas del mundo tendrán sus propias quejas y seguramente no les faltará razón. El Premio Nobel siempre ha presumido de su carácter universalista y muchas veces nos ha descubierto autores desconocidos, ejerciendo de altavoz cultural, pero no es del todo cierto, sobre todo durante los últimos años. En más de cien años de historia, sólo han sido premiados cuatro escritores africanos, dos sudafricanos, un egipcio y un nigeriano, de los cuales sólo el egipcio, Naguib Mahfuz, escribió en árabe (los demás en inglés).

El asunto es muy similar para los asiáticos: sólo cinco premiados, dos japoneses, un chino, un israelí y un bengalí (contando a Rusia y Turquía como países europeos o, al menos, no sólo asiáticos, ya que sus literaturas miran al viejo continente). Estados Unidos ha logrado once premios (más que toda la lengua castellana) y aún lloran alguna que otra injusticia. Europa se lleva la palma pues: suma más de ochenta premiados. Desde 1995 todos los condecorados son europeos excepto dos: John Maxwell Coetzee, sudafricano que escribe en inglés, y Gao Xingjian, que escribe en chino pero está nacionalizado francés porque huyó del régimen comunista de su país de origen.

Así que el Nobel de Literatura parece estar en horas bajas. Después de quitarse de encima el sambenito de ser un premio demasiado politizado, ahora que el mundo se ha globalizado está cometiendo el error de cerrarse a Europa. Un tremendo error ya que la mayoría de escritores europeos no necesitan ganar el Nobel para que su obra llegue a un buen número de gente, cosa que no ocurre en otros continentes. Eso debería ser el Nobel: un premio que descubriera literaturas poco conocidas, sobre todo a los europeos, tan acostumbrados a mirarnos sólo nuestro ombligo, y que apoyara a las lenguas minorizadas (que no minoritarias como se suele decir erróneamente): sólo ha premiado una obra en occitano (la de Frédéric Mistral en 1904) y una en yidis (Isaac Bashevis Singer, 1978). ¿Algún día premiaran una obra en catalán, euskera o gaélico?

Hay muchos escritores a los que les llegó la muerte antes que el reconocimiento de la Academia Sueca. Los casos más llamativos son, además de los ya nombrados Cortázar, Borges y Nabokov, Marcel Proust, James Joyce, Emile Zola, Franz Kafka, Liev Tolstói... Y me vais a permitir que una a la lista a Federico García Lorca, al que si no hubieran matado… Para acabar una pregunta (no retórica, como la anterior): ¿quién creéis que se merece actualmente el Nobel de Literatura? A mí se me ocurren Salman Rushdie (por su figura sociopolítica) y Javier Marías (porque cada día está más en boca de todos).

miércoles, 25 de agosto de 2010

CALIXTO OCHOA OCAMPO



“El humanitario” por excelencia
Por Eddie José Daniels García

Ningún título me podría resultar mejor para calificar este artículo sobre Calixto Ochoa Ocampo, el reconocido acordeonista y compositor caribeño, radicado hace muchos años en la ciudad de Sincelejo, y que tantos aportes significativos le ha brindado al folclor vallenato durante más de medio siglo. Y lo califico de “el humanitario”, porque éste es el nombre de una de sus más bellas canciones, grabada hace ya varias décadas, que él mismo compuso para calificarse personalmente, y hoy, tanto por su contenido como por su forma, es catalogada como una verdadera pieza clásica dentro de la música colombiana.

Siempre he considerado que el talante musical de Calixto Ochoa Ocampo, al igual que el de muchos otros compositores colombianos, está marcado por un sello de perfecta originalidad, difícil de aplicarle comparaciones veleidosas o imitaciones temáticas. Porque, resulta imposible desconocer, que el tenor de la gran mayoría de sus canciones está matizado con un sobrio lirismo, muchas veces de tono dramático, que cala sutilmente en el sentimiento de todas las personas que son fanáticas de sus composiciones. Y creo que no existe un solo colombiano, concretamente de la Costa Caribe, que no haya experimentado en algún momento el deleite emocional que producen los episodios narrados en sus infinitas creaciones musicales.

Y, en relación con los ritmos y las notas melódicas, Calixto Ochoa Ocampo, al igual que otros prestigiosos acordeonistas, como Alejandro Durán, “Colacho” Mendoza, Alfredo Gutiérrez y Emilianito Zuleta, son auténticos maestros en el manejo de este maravilloso instrumento. Sólo ellos, puede afirmarse con absoluta seguridad, han creado escuelas dentro del arte vallenato y exhiben un estilo inimitable, que los presenta como verdaderos artistas de este género musical. Porque, dentro de la interminable lista de músicos y cantantes que existen o han existido, contemporáneos o posteriores a ellos, es fácil identificar la influencia que estas nuevas generaciones han recibido de los grandes acordeonistas mencionados. Nadie ha podido escapar al embrujo producido por los bajos complacientes de Alejo Durán o a las notas penetrantes y sugerentes de Calixto Ochoa.

Durante mi larga permanencia en Sincelejo, que supera ya los treinta años, he tenido la oportunidad de charlar y compartir con el maestro Calixto en diversas ocasiones. Pero, de todos nuestros encuentros, el más fructífero ocurrió a comienzos de de 1987, hace casi veinticinco años, en una invitación que él le cursó a don Álvaro Sprockel Mendoza, cuando éste se desempeñaba como rector del Instituto Simón Araujo de esta ciudad. El gran compositor deseaba agradecerle unos cupos que don Álvaro le había facilitado en el mencionado colegio. Ese día, sin ningún conjunto abordo, sin ningún acompañante, el Maestro se lució ejecutando el acordeón y cantando fragmentos de sus canciones preferidas o de aquéllas que gentilmente le solicitábamos. Durante la velada, tuve tiempo de sobra para apreciar su sencillez, valorar su carisma y sus calidades humanas y, sobre todo, pude comprobar su tremenda capacidad creadora y su insuperable talento musical.

Desde muy joven he profesado una gran admiración por la música y las canciones de este destacado compositor caribeño. Recuerdo mis años de estudios en el Colegio Pinillos de Mompós, centrados en la década de los años sesenta, cuando experimenté las primeras sensaciones que me causaron los discos de Calixto Ochoa, quien en ese tiempo solía ir con asidua frecuencia a la “Ciudad Valerosa” para amenizar las casetas existentes en esa época. Guardo en mi memoria los infinitos placeres que me producían las notas de discos inmortales, como “Los sabanales”, “Playas marinas”, “Lirio Rojo”, “Mata e’ caña”, “El parquecito”, “La reina del espacio” y muchos más, cuyas melodías inefables causaban demasiado placer y llenaban de furor y emoción a los enloquecidos bailadores.

También, desde esa época empezaron a llamarme la atención las distintas creaciones dedicadas a las mujeres, que, seguramente, habían tenido alguna significación en su vida. Algunas composiciones tituladas con los nombres de pila, como Diana, Marta, Marily, Miriam, Norma, Irene, Norfidia, Crucita, Amparito, y, otras veces, canciones dedicadas a mujeres, calificadas con adjetivos cariñosos, como “La china”, “La llanerita, “Muñeca linda”, “Palomita volantona”, o también, con atributos despectivos, como “La india motilona”, “La ombligona” o “La flaca vitola”. Asimismo, como solía ocurrirle a mucha gente, me despertaban el interés aquellos discos con temas pintorescos, como “El pirulino”, “Remanga”, “El calabacito”, “El viejo del sombrerón” y otros similares que causaban muchísima satisfacción en los oyentes.

Sin embargo, dentro de su abundante repertorio temático, solo comparable a las extensas producciones de los compositores José Barros y Jorge Villamil, la canción del maestro Calixto Ochoa que desde siempre me llamado la atención es “El humanitario”, grabada por él hace casi medio siglo y más tarde por el conjunto de Poncho Zuleta y “Colacho” Mendoza en 1975. Y me causa admiración, porque sabiendo que el autor tuvo una escasa formación escolar, ésta es una pieza que se caracteriza por presentar una arquitectura perfecta. Son tres estrofas de versos alejandrinos con rima vocálica alternada y una pausa interna en la sílaba octava, lo que origina dos hemistiquios desiguales de ocho y seis sílabas, respectivamente. Al entonarla, las estrofas resultan de seis y ocho versos, debido a la repetición en pares que, para darle más belleza a la melodía, les aplica el autor.

Tengo conocimientos de que el maestro Calixto Ochoa Ocampo es natural de Valencia de Jesús, un llamativo pueblo del Cesar, donde nació en 1934. Sin embargo, hace más de medio siglo se radicó en Sincelejo, y aquí se dedicó a perfeccionar el manejo del acordeón, afición que había iniciado siendo muy joven en el hogar familiar. En esta ciudad se conoció con Alfredo Gutiérrez, con quien ha mantenido una entrañable amistad desde comienzos de los años sesenta. Se coronó como tercer “Rey vallenato” en 1970 y desde entonces se ha mantenido en el pináculo de la fama como uno de los mejores acordeonistas y compositores de Colombia. Ha sido galardonado con varias medallas y distinciones en diversos departamentos, y son incontables los premios y trofeos que ha recibido por la popularidad de sus canciones.

Hoy, alejado un poco de la creación musical, y acosado desde hace algún tiempo por unos ligeros quebrantos de salud, permanece en su residencia de Sincelejo, siempre en estado de alerta para superar cualquier crisis momentánea. Aquí, fiel a la intención de seguir explotando su talento artístico, continúa saboreando la gloria que le reportaron sus canciones magistrales, atendiendo a los amigos que lo visitan frecuentemente, manifestando su solidaridad comunitaria y demostrando, a todas luces, que sigue siendo para todos los colombianos y, en particular para sus muchísimos admiradores, el genial compositor polifacético, pero, sobre todo, “el humanitario por excelencia” de la música vallenata.

Sincelejo, 18 de julio de 2010

e-mail: eddiejose2@gmail.com

domingo, 6 de junio de 2010

Directiva

VIII  Parlamento Nacional de Escritores de Colombia
Directiva

Asociación de
Escritores de la Costa
Joce G. Daniels G.
Presidente

José Ramón Mercado
Director Yngermina

Juan Gutiérrez Magallanes
Vicepresidente Asociación de Escritores

Román Torres Redondo
Tesorero

Gilberto García Mercado
Secretario

Dora Isabel Berdugo Iriarte
Vocal

Rogelio España Vera
Relaciones Internacionales

Mariaelena Aldana
Protocolo y Relaciones Comerciales

Enrique Jatib Thome
Transporte



Parlamento
Nacional de Escritores

Guillermo Tedio
Presidente

Álvaro Suescún Toledo
Coordinador General

Coordinadores Regionales
Alma Rosa Terán Tirado
Sincelejo

Amanda Barrera Manga
Bélgica

Beatriz E. Gallego G.
Armenia

Dagoberto Rodríguez Alemán
Mompox

Don Antonio Botero Palacio
Magangué

Don Benjamín J. Herazo
Bogotá

Doña Ula Joel
Santa Marta/Ciénaga

Dr. Antonio Mora Vélez
Montería

Dr. Ismael Porto Herrera
Necoclí

Edgard Trejos
Medellín

Jorge Castillo Mendoza
Riohacha

Laura M. Medina M.
Bucaramanga

Pedro Olivella Solano
Valledupar

William Arroyo
Villa de Santiago de Tolú

Nelson González Ortega
Oslo

Lauren Mendinueta
Lisboa

sábado, 11 de julio de 2009

GALERIAS DE FOTOS

Galería de fotos de las poetisas que participaron en los recitales que se realizaron en el marco de la VII Asamblea Anual del PECC
(Parlamento de Escritores del Caribe)
Margarita Galindo Steffens, cuando participaba en uno de lso recitales
La poetisa Cecilia Muñoz, de Medellín, lee sus poemas

La poetisa Nora Carbonell, participa en uno de los recitales

La escritora Anastasia Espinel Souarez, de nacionalidad rusa, cuando intervenía con su poenencia "El cuento Histórico".

Maríaelena Aldana, participa en el recital poético

La poetisa corozalera, Margarita Vélez Verbel, cuando participaba en la gala poética

Beatriz Eugenia Gallego, de Calarcá, cuando partcipaba en uno de los recitales
La escritora Iveth Noriega
participa en una lectura de poemas
Poetisa Fadir Delgado Acosta, cuando leía su poenencia "La literatura como posibilidad ciudadana"

lunes, 6 de julio de 2009

Mensaje de Toño Mora

Joce
Felicitaciones por el éxito del Parlamento. Para mí, que he tenido la muerte tan cerca últimamente, el Parlamento renueva mi compromiso con la literatura que es una de las razones que me motivan a seguir viviendo. Gracias por tu deferencia y por tu amistad.
Un abrazoAntonio Mora Vélez. PD.
Aporvecho para proponerte los nombres de Germán Espìnosa. Héctor Rojas Herazo y Alvaro Cepeda Samudio para homenajear en el próximo. En el evento de que se prefiera a un escritor vivo, popongo a Ramón Illán Bacca. Y para sugerirte que no se programen tantas ponencias para dar más espacio a los foros y a actividades de integración.

domingo, 5 de julio de 2009

Conclusiones

Conclusiones del VII Parlamento de Escritores del Caribe Colombiano
Homenaje a Meira Delmar, Judith Porto de González y
Fanny Buitrago


La Asamblea General del VII Parlamento de Escritores e Intelectuales del Caribe Colombiano, en homenaje a Meira Delmar, Judith Porto de González y Fanny Buitrago, que deliberó en esta ciudad desde el 1 al 4 de julio de 2009, después de escuchar, analizar, debatir, y discutir las diferentes ponencias, conferencias y mesas redondas, y de elegir al escritor Manuel Guillermo Ortega como presidente del mismo, acordó las siguientes conclusiones:
1. Ratificar como sede del VIII Parlamento de Escritores del Caribe Colombiano la ciudad de Barranquilla, derecho que le había sido otorgado en la Asamblea realizada en julio del 2008.
2. Considerar la propuesta de la delegación de Bucaramanga, para realizar en aquella ciudad, un Encuentro de Escritores, como antesala al Parlamento de la Independencia que se realizará en Barranquilla.
3. Continuar con la política de expansión que ha venido realizando la Asociación de Escritores de la Costa, al invitar a participar, con voz y voto, a escritores de regiones diferentes al Caribe colombiano.
4. Impulsar entre los escritores colombianos la investigación y la creación relacionada con los temas históricos, especialmente con aquellos relacionados con la gesta emancipadora nacional.
5. Vincular a las diferentes etnias, aborígenes y afrodescendientes, para que participen como protagonistas de los próximos Congresos, con trabajos en sus lenguas nativas.
6. Vincular a Instituciones Educativas, de manera que haya una directa relación entre creadores e investigadores, explorando alternativas y posibles nuevos escritores.
7. Rechazar y condenar el sangriento Golpe de Estado que las fuerzas militares dieron a don Manuel Zelaya, presidente constitucional de Honduras, lo que sienta un peligroso antecedente para las Democracias del mundo y especialmente para Latinoamérica.
8. Reconocer el trabajo que viene realizando la Asociación de Escritores de la Costa y ratificarla como la única entidad con derecho a organizar el Parlamento.
9. Agradecer a la prensa escrita, a los noticieros de televisión y a la prensa hablada el apoyo que dieron al Parlamento ya que su difusión fue importante para el éxito del evento.
10. Agradecer a las diferentes organizaciones e instituciones que dieron su apoyo, especialmente al Ministerio de Cultura, el Fondo Mixto de Cultura de Bolívar, el Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena, el Fondo Mixto de Promoción de la Cultura y las Artes de Cartagena, el Museo Histórico-Palacio de la Inquisición, el Centro de Formación de la Cooperación Española, la Asociación de Maestros Jubilados de Bolívar (AMAJUBOL), Araujo y Segovia y a algunas personalidades, sin cuyo aporte hubiese sido difícil la realización de este VII Parlamento de Escritores.

Firmado
JOCE G. DANIELS G.
Presidente de la Asociación de Escritores de la Costa

MANUEL GUILLERMO ORTEGA
Presidente del VII Parlamento de Escritores del

sábado, 4 de julio de 2009

Nuevo Presidente del Parlamento

Manuel Guillermo Ortega

ELEGIDO POR MAYORIA DE VOTOS


Por más de cuarenta votos fue elegido nuevo presidente del Parlamento de Escritores del Caribe colombiano el escritor e investigador Manuel Guillermo Ortega, quien a veces firma sus trabajos literarios con el seudónimo de Guillermo Tedio.
Como ha sido tradicional y de acuerdo con los Estatutos, el Parlamento que es organizado por la Asociación de Escritores de la Costa, elige en su Asamblea Anual un presidente, el que orientará los debates que se susciten en ese período y además queda comprometidopara la organización del siguiente.
En la elección, además de las candidatura de Tedio, se postularon los nombres de Álvaro Suescún y el de Laura del Mar (Laura Margarita Medina) de la delegación de Bucaramanga.
El nuevo presidente se comprometió a trabajar conjuntamente con la Asociación de Escritores de la Costa, para la organización y realización del VIII Parlamento de Escritores del Caribe en la ciudad de Barranquilla, en el 2010 y dedicado al estudio de la Independencia Nacional . Ver biografía de Guillermo Tedio en este mismo blog.


Joce G. Daniels G.

Palabras pronunciadas en el acto de instalación del
VII Parlamento de Escritores e
Intelectuales del Caribe Colombiano
en homenaje a
Meira Delmar, Fanny Buitrago y
Judith Porto de González
“Para someter la ideología
y la política a los riesgos de la Literatura”

Cartagena de Indias,
1de julio de 2008
Museo Histórico de Cartagena –
Palacio de la Inquisición

Hoy hace exactamente cinco lustros, cuando muchas de las personas que se encuentran en este sagrado recinto, aún todavía eran unos bebés y otras daban los primeros pasos por las letras del abecedario, en Mompox, la primera ciudad que en el Virreinato de la Nueva Granada desafió el poder español y proclamó su independencia absoluta de España y de toda dominación extranjera, nos reuníamos en el marco del IV Encuentro de Escritores de la Costa, con el objeto de conmemorar el primer centenario de la muerte del poeta Candelario Obeso y de exaltar su exigua pero significativa obra para el pensamiento y la literatura colombiana y universal.
Posteriormente en esta misma fecha, en años recientes, ha sido tradicional el Parlamento de Escritores e Intelectuales del Caribe, que de una u otra forma ha exaltado los nombres de Juan José Nieto, iniciador de la novela histórica en Colombia, Abel José Ávila Guzmán, el infatigable fabulador de Lata, Jairo Mercado Romero, figura cimera del cuento colombiano, Jorge Artel, el más importante poeta colombiano del siglo XX y Manuel Zapata Olivella, el gran oricha de la diáspora de los negros africanos esclavizados y, naturalmente de sus ancestros afroamericanos.
Por eso, para utilizar una frase de cajón, hoy como ayer, nuevamente asistimos a una nueva cita del pensamiento, la reflexión, el análisis, la controversia y el debate, para escudriñar, escarbar y proponer las innovaciones y aportes a las letras nacionales de la narrativa de Fanny Buitrago, la poesía de Meira Delmar y el teatro de Judith Porto de González.
Acerca de la afirmación de que toda literatura es política, algunos escritores guardan reservas y otros simplemente discrepan, es necesario que en este Parlamento, en que habrá, además de los trabajos sobre las escritoras mencionadas, tendremos investigaciones acerca de la relación entre política y literatura, literatura e ideología, análisis a los trabajos y a la vida de Candelario Obeso y Jorge Artel, Ramón Finges y Antonio María Zapata, también en los foros se obtengan conclusiones que nos permitan ampliar la senda para que un futuro no muy lejano, la literatura sea de verdad verdad esté dirigiendo los hilos de la hermenéutica del poder.
Pero, antes de adentrarme un poco a esta gran utopía del Parlamento de Escritores, quiero de todo corazón, en mi condición de presidente de la Asociación de Escritores de la Costa, del equipo de trabajo, de los miembros de la Junta Directiva, del Coordinador del Parlamento, poeta Álvaro Suescun, y de quienes de una u otra manera han hecho su aporte a este evento, darles a todos ustedes, con el corazón en la mano como lo hacen los campesinos de mi pueblo Talaigua, un saludo de bienvenida, a la ciudad, Arcadia del Caribe, en donde según el poeta Luís Carlos López, /se come arroz, carne y arroz/. A los escritores de Medellín y Barranquilla, de Calarcá y Magangué, de Tolú y Santa Marta, de Bogotá y Sincelejo, de Riohacha y Corozal, de Necoclí y Bucaramanga, de Ciénaga y Montería, y naturalmente a los escritores de Cartagena.
También quiero agradecer a las instituciones y organizaciones que con su apoyo económico o en especie, hicieron posible la realización de este evento. Al Ministerio de Cultura, al Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena, al Fondo Mixto Departamental de Promoción de la Cultura, al Fondo Mixto de Promoción de la Cultura y las Artes de Cartagena, al Museo Histórico de Cartagena-Palacio de la Inquisición, al Centro de Formación de la Cooperación Española, a la Asociación de Maestros Jubilados de Bolívar AMAJUBOL, a don Florentino Borbúa, a la empresa Araujo y Segovia y, naturalmente a todos ustedes señores escritores que con su presencia garantizan el éxito del evento.
Este no es un Parlamento tradicional, como los parlamentos de lores y comunes, condes y plebeyos, pares y validos, senadores y representantes, burócratas y politiqueros, mandaderos y correveidiles, pícaros y rufianes, ediles y diputados. Este un Parlamento sin puestos y sin burocracia, sin leyes ni decretos, sin enmiendas y sin constituciones. Es un Parlamento sui géneris. Es un Parlamento de escritores y cuyos miembros se eligen por propia voluntad, sin ninguna clase de triquiñuelas, cocherazos o trampas. Gracias a Dios y a su Santidad el Papa Benedicto XVI, a San Agatón, patrono de periqueros, bailadores y toreros, no tenemos, representantes, delegados vitalicios y tampoco mensajeros en la Picota, Paipa o La modelo. El único salvoconducto para acceder a este Parlamento es la impronta de la palabra, oral o escrita.
De allí que la política del Parlamento no puede ser una política oficial de decretos y compromisos, tampoco de leyes y contubernios, sino que debe constituir un arriesgado experimento de alteridad, donde la única credencial que nos legitima para participar, hablar, debatir, controvertir y discernir es la palabra oral o escrita consignada en nuestras obras. Este Parlamento tiene marcada en su astrolabio, tiene señalada en su brújula, tiene signada en su proa, la ruta que le marca la literatura, y en especial, aquella que vislumbra un horizonte promisorio para las generaciones actuales y venideras.
Los escritores de hoy no podemos eludir o hacer gambeta a la situación que vive la sociedad, el escritor debe meterse de lleno en la sociedad, escarbar verdaderamente sus problemas y llevarlos al plano literario, debe haber un compromiso político, entendiendo este como lo entendieron los griegos, en tiempos en que gerontes y aedas se sentaban en los bancos del ágora para analizar los problemas de la ciudad, los problemas de los habitantes de las polis. El escritor no es político, pero sufre el ataque de la ideología política. El escritor no es ideólogo, pero sobre su obra cae el peso de la censura. El escritor no sociable, pero el Estado lo ve como subversivo de la sociedad. Si el escritor logra crear un mundo a su alrededor solo con la ficción, mucho más podrá atraer a ese público si su discurso es humanista y penetra en la medula de la propia sociedad. Ese imaginario narrativo que brota como una alfaguara encantada en la mente del escritor, también debe brotar como un imaginario social. No podemos quedarnos callados frente a lo que acontece a nuestro alrededor. Para nosotros es esencial que sepamos que miles de familias en el país, en estos momentos se encuentran bajo el peso del dolor y el sufrimiento por los falsos positivos. Que por las calles de ciudades, villas, pueblos, aldeas y laderas, deambulan familias enteras, unas refugiadas de la guerra y otras por los desplazamientos forzados. Que el crimen organizado acecha a quien discrepa de la política de seguridad del Estado. No debemos ser sordos a los clamores de cientos de indígenas que luchan y blanden el lábaro de la reivindicación de sus tierras que son usurpadas y sometidas por la clase oligárquica del país en connivencia con agentes del Estado. Tampoco podemos quedarnos callados, ante la arremetida del presidente Uribe, que a costa, de enmiendas y enmiendas, de reelección y reelección, con su cáfila de palafreneros y turiferarios en el congreso y en el gobierno, como los dictadores modernos quiere perpetuarse en el poder. El escritor no debe perder de vista la pérdida de valores que sufre el pueblo colombiano debido a la falta de atención del Estado y de estímulos que permitan un mejor estado de vida.
Este Parlamento debe ser celoso y denunciar toda clase de discriminación, especialmente la que sufren algunos afrodescendientes en Cartagena.
Hay que estar vigilante respecto a la censura y mordaza que el gobierno trata de imponer a aquellos medios alternativos que muestran la otra cara de la información. Sobre Hamlet, aún ochenta años después en Etiopía, pesa una orden de censura. La Literatura es materia de censura y de discriminación por que siempre es una expedición de la verdad.
Jorge Amado, uno de los escritores más vendidos del mundo, aún después de su muerte sigue siendo el más discriminado de los escritores en el Brasil, por las academias, que soslayadamente han tratado de opacar su grandeza, quizás porque en el año de 1951 la academia de ciencias de la URSS, le otorgó el premio Stalin de Literatura.
Saramago en su Ensayo sobre la Lucidez, nos induce a la reflexión política, y nos conduce asidos de la mano, en estos comienzos del siglo XXI, al diálogo sobre los problemas fundamentales que afectan al desarrollo de la sociedad mundial y al protagonismo del pensamiento y la reflexión en el orden de la organización y funcionamiento de las comunidades humanas.
El Matadero, de Esteban Echeverría, una obra de apenas 22 páginas que se encuentra por ahí tirada en el suelo, en esas librerías de a 2 por 3, es quizás la obra de más contenido político que se haya escrito en la historia de la Literatura Universal. El relato se centra en el momento inmediato posterior a la emancipación americana, momento en que reina el caos en Argentina y surge la figura de Rosas, un tirano.
Sabemos que las amenazas a la libertad intelectual no terminaron con la Edad Media o Hitler, ni con el colapso de la Unión Soviética. En el siglo XXI todavía hay individuos, organizaciones y gobiernos que tratan de controlar el flujo espontáneo de información que de alguna manera pueda poner en peligro su propia posición intelectual o estructuras de poder. Hay quienes oprimen al individuo abiertamente. Otros lo hacen en la oscuridad, donde reina el chantaje y la amenaza, especialmente cuando se aplican a quienes han sido o pueden ser despojados de asideros emocionales y económicos. De allí señores escritores que tenemos una gran responsabilidad con el país, con la sociedad y con nuestros literatura.
Antes de finalizar, en mi condición de capitán de este coloso que ahora es apenas un pigmeo, hecho con la estructura de nuestras voces y palabras, que surca contra viento y marea las procelosas aguas del Caribe, quiero agradecer públicamente la presencia en este acto de la Dra. Vilma Verbel Martel, secretaria de Educación y Cultura del Departamento de Bolívar, Dra. Gina Ruz Rojas, directora del Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena, Dra. Viviana Gamboa, delegada del Ministerio de Cultura, Doña Marecela Nossa, gerente del Fondo Mixto Distrital de la Cultura, al Dr. Moisés Álvarez, director del Museo Histórico de Cartagena – Palacio de la Inquisición, a Doña Mara Berrocal, gerente del Fondo Mixto de Cultura de Bolívar, a la Asociación de Maestros Jubilados de Bolívar, a su presidente el eximio don Manuel María Maturana, al Centro de Formación de la Cooperación Española y algunas personalidades como don Antonio Botero Palacio, don Florentino Borbúa del Castillo, y las empresas privadas que nos dieron el aliento para luchar por nuestra causa, pues sin el apoyo de ellos hubiese sido difícil este evento y, naturalmente agradecerle también a los hijos bastardos y mayores de la tecnología: el computador y el Internet.
En fin podría expresar muchas, pero muchas opiniones, casi con la inmensa alegría que tuvimos hace veinticinco años bajo la fronda tupida de los ancianos sancuaraños en el bosque Santander de Mompox, cuando le tributábamos el primero de los homenajes, cien años después de muerto a Candelario Obeso, el iniciador de la poesía negra en América y por esos caprichos del inexorable dios Destino, en esta fecha le deparamos un homenaje a tres grandes femeninas de nuestra Literatura.
En fin señores escritores, asistentes a este VII Parlamento, no tenemos otra alternativa o seguimos como unos anacoretas o monjes del siglo XVI, observando desde los minaretes y murallones de los medievales castillos y conventos lo que pasa en el mundo o nos metemos de lleno en la sociedad, como esos toreros suicidas de la Plaza Majagual de Sincelejo, y pugnamos por un verdadero cambio social. El debate está abierto.
Muchas gracias