martes, 20 de marzo de 2012

GUIA PARA INSCRIPCION DE ESCRITORES O DE PONENCIAS

 Señor Escritor
  1. Nombres y apellidos completos del Panelista:
  2.  Seudónimo:
  3. Nombre del Trabajo Literario que presenta
  4. Institución, Organización o Región que representa
  5. Señale el nombre del cargo que haya ocupado en los Parlamentos anteriores
  6. Ciudad y país de donde procede
  7. Breve sinopsis de su Hoja de Vida:
  8. Entre 250 y 300 palabras, escritas en letra Times New Roman punto 12. Interlineado 1.5. 
  9. Anexar una foto
  10. Entre 380 y 410 palabras, escritas en letra Calibri (Cuerpo) punto 12. Interlineado 1,5.
  11. Tiempo de lectura y participación del plenario ( No puede ser mayor a 40 minutos)
  12. Público a que está dirigida la charla
  13. Fecha y hora que le conviene su participación 
  14. Título de las obras que entregará en donación al Parlamento
  15. Mínimo 2 de cada texto editado.
  16. De aceptarse la ponencia está debe tener máximo 2.500 caracteres, es decir, 6 páginas y media, escritas a doble espacio, letra Times New Roman
  17. Sugerencias. Máximo, 6 líneas

 

martes, 2 de agosto de 2011

Joe ... África te espera

Joe… África te espera
Por Antonio Prada Fortoul

 
Si Alvaro José Arroyo en vez de haber nacido en un barrio periférico de Cartagena de Indias, lo hace en Nigeria, en Malí, Senegal, Gabón, el Congo o en cualquier país oesteafricano, al culminar su iniciación en los Misterios Menores lo hubieran proclamado y consagrado como Griot entrenándolo en los templos iniciáticos de las honduras de la manigua africana en el arte de la mnemotecnia y la religiosidad ancestral.

El Joe era un Griot urbano.

Tenía la formación de un oficiante que hizo de la palabra rima y de su pensamiento ritmo.

Ese oficio como cantor lo aprendió de los sacerdotes de la palabra de San Basilio de Palenque que en el barrio Nariño lo ungieron desde niño para que oficiara como mensajero de los Orishas, especialmente de Changó, que era su Orisha protector o Ángel de la Guarda según los usos y costumbres de la etnia yoruba. Era un transmisor de alegrías y sentimiento a través de su arte, un ungido desde su nacimiento por las divinidades del panteón yoruba que culminó su misión de manera perfecta, marcando un hito en la historia musical de Colombia, del Caribe y del mundo.

Para el africano de todas las oriundeces de ese continente la danza es una oración, el canto plegaria y la imaginación poesía fabulante.

Por la sangre de Joe Arroyo cabalgaban todos esos genes, por sus venas circulaba todo ese mensaje divino otorgado por Olodumare a unos pocos elegidos, era un clásico exponente de esta condición.

Su hábitat desde muy niño estuvo permeado por elementos de incuestionable africanía que coparon toda su cotidianidad, la influencia de un entorno conformado por familias de noble oriundez de San Basilio de Palenque permeó su imaginario y enriqueció sus saberes con una ritmación palenquera que se remonta a siglos de tambores encantados, de magia, de mar, sol, selva, galeones, danza y sacralidad.

En estos días de duelo, en San Basilio de Palenque, Siquito, el anciano poseedor de la sabiduría ancestral de los paleros congos y los ganguleros de mayombe, Encarnación Padilla “Caná”, Manuel Perez poseedores de los saberes y conocimientos del ayer, del hoy y del mañana en compañía de ancianos, ancianas y amigos del Joe en ese hermoso asentamiento tribal, realizan un Lumbalú en los mundos superiores con incesante percusión del tambor pechiche para guiar al Joe al sitio de su “nueva residencia”.

El pechiche retumba con su sonoridad mágica y sacral, la gestualidad danzaria de los orantes le indica con su semiología al alma del cantor, el camino hacia los patios infinitos donde moran los ancestros con nombres sonoros como Kanú, Benkos Biohó, Okoro, Okeke, Nzinga, Orika, “Batata”, Lumumba y el mandinga Sundjata que lo esperan para unirse al coro celestial que le canta a los dioses uniendo su voz a la de Benny Moré, Miguel Matamoros y Celia Cruz acompañado por la mágica percusión de los tambores de Paulino Salgado el inmortal “Batata”, quienes lo abrazan cariñosamente “allá” en su nueva morada.

Hoy, al igual que gran parte de la población, me tocó presenciar en el marco de la ceremonia fúnebre, el sonido encantador de la música del Caribe expresada en esta ocasión de manera franca y espontánea, la ritmación mágica y cadenciosa de los cadenciosos currulaos del pacífico que hicieron presencia rítmica y funebria en el ritual incomprensible para muchos pero que le dieron gran relevancia religiosa y especialmente sacral a este evento que pasó desapercibido para muchas personas. La coralidad, los cantos bantúes y bambaras de Esperanza Biohó, Olga Perea y otros cantaores rituales reconocidos, acompañados de esa sensualidad gestual que a pesar de lo aparentemente alegre, era supremamente triste y apesadumbrada.

Muchos se percataron de la presencia de entes divinales africanos llamados por los cantos chocoanos para acompañar al Griot universal al Oriente Eterno.

La gestualidad en el baile que vimos en el entierro y en la velación en algunos de sus pases movimientos y giros se nos hizo muy similar a las danzas alusivas a Yemayá en una playa del Caribe o en ocasiones a la gestualidad danzaria o bailes realizados en los eventos teofánicos cuando “baja” Elegguá, Changó, Oggún, Ochún u otro Orisha, a montar a uno de los “caballos”, es decir, los religiosos poseídos temporalmente por algún orisha referenciado percusivamente a los cuales al momento de “bajar”, se le hace su toque respectivo.

Esa gestualidad al “bailarle a un orisha” determinado, es exactamente igual a la que se realiza en cualquier lugar del país, hoy la apreciamos en toda su plenitud en la tarima, en los presentes que espontáneamente expresaban “algo” en los funerales del inmortal cantor.

Al Orisha se le baila con esa gestualidad desinibida y franca que vimos en el entierro del Joe, también con ese tipo de danza se le habla, se le increpa y se le pide.

Interpretar la voz del Orisha en sus nuevos estares, debió ser el primer gesto rebelión del africano cimarrón en América.

Es acudir al llamado de la Voz de los Ancestros, como decía el poeta cartagenero Jorge Artel, un iniciado en los Misterios tanto en Cartagena de Indias como en Santiago de Cuba. Es pedirle a la naturaleza favores, a los Orishas representados en piedras a las que los yorubas consideran el cerebro de la naturaleza, es acudir a la intuición como el elemento que desata la magia y se anida en donde sea que esté el nicho fantástico de la inteligencia humana.

Los yorubas, bantúes, yolofos, bijagos etc., que trajeron como esclavizados a América, trabajaron con yerbas y palos para sanar a las personas, para prevenir conflictos, para aumentar el amor y el erotismo, todas esas manifestaciones fueron temas de las canciones de nuestro Griot, Alvaro José Arroyo.

Joe con sus vestiduras de Babalao, en todas sus canciones enviaba mensajes a los Orishas, y para congraciarse con ellos a través de sus prosa musicalizada le llevó girasoles para mi Oshún, azucenas a Obbatalá, príncipes de pura sangre para Shangó, Yemayá y las siete potencias africanas y para Babalú Ayé gladiolos blancos. Un gallo rojo para Shangó, palomas blancas a Obbatalá, un pato a Yemayá, un chivo para Elegguá, una paloma para Oggún. Un garabato de guayabo para Elegguá, un cogollo puntudo de palma real para Changó, un ramo de albahaca para Obbatalá, unas hojas de siempreviva para Orula y ramas del palo de mango para los muertos (Eggun).

Esas eran las canciones de nuestro desaparecido Griot Alvaro José Arroyo y parte de sus temas, melodías cantadas con un inmenso y profundo fondo religioso incomprensible para muchos televidentes que solo miraron “la parte externa” de la velación y el entierro.

Había una mezcla de etnias africanas haciendo presencia religiosa ostensible y tangible.

Los africanos de la etnia yoruba nos enseñaron lo que la antropología moderna define como animismo como culto a la naturaleza que le asigna alma a los elementos de los reinos animal, vegetal y mineral y del universo. Lo que define como manismo o culto a los antepasados y a los muertos, y el psiquismo que le pone a la inteligencia humana como lo más grande que hay en la naturaleza y en el universo. Hoy rindiéndole culto al mas grande exponente musical de nuestra Afrocolombianidad, a un Griot del Caribe y aeda urbano, lo despedimos como lo hacen los sacerdotes yorubas:

Aché amigo Joe ¡Que Ibaé Iban Tonú!

miércoles, 13 de julio de 2011

INSTALACIÓN DEL IX PARLAMENTO NACIONAL DE ESCRITORES

Primero
Llegada / Entrega de Credencial-Carpeta-Afiches-Plegables-Documentos-Bonos-comidas-
Enrique Jatib / Kensit Saddam Joce Daniels.

Segundo
Instalación IX Parlamento Nacional de Escritores –
Homenaje a los próceres de la Independencia. Saludos de Delegaciones

Tercero

Dr. Alberto Bernal
Gobernador de Bolívar
Dra. Irina A. Junieles A.
Directora del IPCC.
 Esc. Joce G. Daniels G.
Presidente de la AEC.
Dr. Rafael Vergara Navarro.

Cuarto

Dr. Sergio Paolo Solano
Cartagena –Colombia
Conferencia
“Reflexiones en torno a la configuración socio racial del Caribe
Colombiano durante el primer siglo de la República”

jueves, 7 de julio de 2011

Escritores Acreditados en el IX Parlamento Nacional de Escritores de Colombia

IX Parlamento Nacional de Escritores de Colombia
Aracataca, Rafael Darío Jiménez


Ayacucho, Perú, Elmer Arturo Arana Mesías

Bahía, Brasil, Araken Vaz Galvao

Barranquilla, Ayngie Pinilla, Yenny Yajaira Pinilla, Álvaro Suescún Toledo, Luz Elena Arroyo Ruiz, Fabio Ortiz Ribón, Amaury Díaz Romero, Dina Luz Pardo Olaya.

Berlín, Sonia Solarte Orejuela

Bogotá, Roberto Montes Mathieu y Andrés Elías Florez Brum, Miriam Castillo

Bucaramanga, Laura Margarita Medina Murillo, Carlos Arnulfo Arias y Nancy Sarmiento.

Calamar, Emmanuel Páez Llerena

Cartagena, Sergio Paolo Solano, Antonio Prada Fortoul, Carlos Andrés Castro Macea, Ligia Corcione Crescini, Luz Myriam Capera, Sara Marcela Bozzi, Juan Gutiérrez Magallanes, Richard Nieto González, Jaime Arturo Martínez, Bernardo Romero Parra, Jenny Vanegas De Ávila, Libardo Muñoz, José Sarabia, Gilberto Mercado, Gregorio A. Torres Echenique, Margarita Vélez, Dora Berdugo, Mariantonia Guerra, José Ramón Mercado, Mariaelena Aldana, Ana Carolina Dussán, Rafael Eduardo Yepes.

Ciénaga, Delfín Sierra

Huánuco, Perú, María Del Rosario Charo Domecq

Los Andes (Magdalena), Adalín Aldana Misath

Magangué, Antonio Botero Palacio

Miami, Rafael vega Jácome

Montería, Ela Cuavas, Alexis Zapata, Antonio Mora Vélez, José Miguel Serrano, Néstor Solera Martínez, Rubén Darío Otálvaro, Miguel Ramón Villarreal, Serafín Velásquez y Marta Lugo.

Puerto Colombia, Patricia Pacheco S., Astrid Sofía Pedraza De la Hoz, Eduardo Márceles Daconte.

Quibdó, Rafael Perea Chalá Aluma

Ríohacha, Clímaco Pérez, Marlene Ávila, Freddy González Zubiría, Jaime De la Hoz Simanca, Lázaro Diago Julio, Mayra Cecilia Angulo Tenorio, Clímaco Escorcia, Abel Medina Sierra.

Santa Marta, Frak Torres Vergel

Sevilla (Valle), Guillermo Rangel Prasca

Sincelejo, Francisco Tomás Atencia, Santiago Enrique Jiménez, Daniel Meza Rivera.

Tarija, Bolivia, René Aguilera Fierro

Tegucigalpa, Honduras, Waldina Mejía Medina.

Tenerife (Colombia), Lucho Roncallo Fandiño.

Tolú, Nicolás Ramón Contreras

Tuluá (Valle), Alba Lucía Tamayo.

Valledupar, Álvaro Mestre García, Simón Martínez Ubarnez, William De Ávila Rodríguez.

Victoria, Chile, Margoth Del Castillo Müller

sábado, 2 de julio de 2011

Historia del Parlamento Nacional de Escritores

Primero en Latinoamérica


A principios del año 2003, en una de las muchas tertulias que hacíamos después de las conferencias del programa “Que hablen los escritores…” que realizábamos cada jueves, en la Casa de España, en la Sociedad de Amor a Cartagena, en el SUDEB, en la Secretaría de Educación, en el Museo de Arte Moderno o en el Palacio de la Inquisición, estuvimos hablando de la necesidad de crear el Parlamento de Escritores Colombianos, acomodando algunos aspectos del Parlamento Internacional de Escritores (PIE), que para esos días aún sesionaba en la ciudad fronteriza de Estrasburgo. Siempre realizábamos las reuniones en el Café Montesacro, que para esos días se llamaba Café de la Galería Cano.

Entre aquellos escritores que algunas veces llegaban a Cartagena a presentar sus obras y aportaron conceptos muy serios para que se materializara la idea, estuvieron Antonio Mora Vélez, Jairo Mercado Romero(+), Reinaldo Bustillo Cuevas, Antonio Botero Palacio, Luís Britto García de Venezuela, Julio Sierra Domínguez, Abel José Ávila Guzmán (+) y Roberto Montes Mathieu. De Cartagena, siempre estuvieron atentos a aquellas reuniones, Jesús Cárdenas de la Ossa, Jorge García Usta (+), Gregorio González Carrascal, Rogelio España Vera, Dora Berdugo, Margarita Vélez, Sara Marcela Bozzi, Carlos Cruz Echeverría (+), Everardo Ramírez Toro (+), Roberto Ríos (+), Cecilia Arbeláez de Castellar, Régulo Ahumada Zurbarán (+), Ubaldo Elles Quintana, Alicia Haydar, Jaime Díaz Quintero (+), José Ramón Mercado, Julio Lamboglia, Lucho Roncallo Fandiño, Jenny Navarro, Juan Jorge Álvarez, Alberto Zabaleta Lombana, Joaquín Rosales, José Ávila Forero, Ricardo Vélez Pareja, José Sarabia, Franklin Howard, Rogelio Gómez Ángel, Argemiro Menco Mendoza, Edwin Maza, y algunos otros escritores perdidos entre los recuerdos de las deshojada páginas de la Historia.

De aquel primer Parlamento pasado por agua en el diciembre de 2003, que se construyó más por la amistad de los organizadores con los escritores invitados, hasta este último que realizamos con el apoyo de algunas instituciones, oficiales y privadas, que ven en nuestro proyecto una alternativa de la Literatura frente a la política y a la ideología, hemos ido creciendo.

El IX Parlamento Nacional de Escritores de Colombia, como lo hizo el año anterior, este año rinde homenaje a los héroes inéditos de la independencia de los pueblos americanos. Sin embargo, en las anteriores versiones ha exaltado la memoria y legado de eximios fabuladores de las letras Caribe, entre ellos Juan José Nieto (2004). Abel José Ávila Guzmán (2005), Jairo Mercado Romero (2006), Jorge Artel (2007), Manuel Zapata Olivella (2008), Meira Delmar, Fanny Buitrago y Judith Porto de González (2009). Y aunque no han tenido un programa especial, también ha habido espacios para hablar de Candelario Obeso, Pedro Sondereguer, Óscar Delgado Nieto, José María Gutiérrez de Caviedes y Curzio Altamar.

Para los escritores e intelectuales que llegan por primera vez, para quienes esperan toparse con el ostentoso palacio del Congreso, es bueno recordarles que este es un Parlamento sin poderes, es un Parlamento que desde sus inicios, desde que lo fundamos como una de las más quiméricas empresas de la fuerza de la palabra, está conformado por escritores e intelectuales, no es un parlamento, como los tradicionales, donde tienen asiento nobles y lores, condes y plebeyos, pares y validos, politiqueros y burócratas, pícaros y rufianes.

Debido a que el Parlamento es un proyecto de la Asociación de Escritores de la Costa, no tiene personería Jurídica como tal. Sin embargo, desde su primera Asamblea, se crearon los Estatutos para darle identidad

El 2011, fecha importantísima para nuestra nacionalidad, pues el 11 de noviembre se cumplen 200 años en que la Provincia de Cartagena, la más importante del Virreinato de la Nueva Granada, en 1811 se erigió como la pionera de nuestra libertad al blandir el lábaro libertario frente a la despótica Corona española en cabeza de Fernando VII, de la dinastía de los Borbones. Y es muy significativa para el evento, pues a pesar de que en pasados congresos asistieron ciudadanas mexicanas y rusas, es a partir de este año en que el Parlamento adquiere su Partida de Bautismo como un certamen Continental al tener representantes de Bolivia, Brasil, Chile, Honduras y Perú, que reafirman el carácter de Cartagena, la de Indias, como un punto seguro y definido para la Cultura Universal y especialmente para la Literatura.

Esta es una parte de nuestra historia, de la Historia del Parlamento, cuya meta es acceder a las fuentes del poder, como escritores y poniendo a su servicio todo el acervo de conocimientos que nos prodiga la ideología y la Política. El tiempo será nuestro testigo y nuestro juez.

Cartagena de Indias, 13 de julio de 2011

HISTORIA DE LA ASOCIACION DE ESCRITORES DE LA COSTA

Es la más antigua del país
La Asociación de Escritores de la Costa, nació jurídicamente el 9 de abril de 1984, con el fenómeno de la Identidad Cultural Nacional pregonada por el gobierno del Dr. Belisario Betancur. Siendo la segunda de este tipo, pues en el año de 1955, en el gobierno del general Rojas Pinillas se había creado la Asociación Nacional de Artistas y Escritores.

Desde el mismo momento de su creación y por sus estatutos se trazó como objetivos el intercambio de experiencias entre escritores de diferentes regiones y la defensa de los derechos de éstos, el derecho a la palabra y todos aquellos aspectos atinentes a la actividad del creador.

Quizás uno de los propósitos más importantes es el Taller Yngermina de escritura creativa con estudiantes y jóvenes, explorando alternativas y vocaciones de poetas, narradores y amantes de la literatura y dirigido por conocidos escritores de la ciudad.

A lo largo de estos 27 años de vida, la Asociación, tiene en su haber la realización del IV Encuentro de Escritores de la Costa en Mompox, en Homenaje a Candelario Obeso (1984), el I Encuentro de la Cultura Bolivarense en homenaje a Orlando Fals Borda (1985),el I Concurso Nacional de Literatura en las modalidades de Cuento, Poesía, Ensayo y Novela “Centenario de la Lotería de Bolívar” (1985), el II Encuentro de la Cultura Bolivarense en San Juan Nepomuceno, en homenaje a Diógenes Arrieta (1986) el V Encuentro de Escritores de la Costa en Valledupar (1986), el VI Encuentro de Escritores de la Costa en Necoclí (Antioquia) en 1988.

Desde el 2002, con algunas interrupciones se ha venido realizando el proyecto de los Juegos Florales Estudiantiles, actividad esta que trata de rescatar una tradición cartagenera y que desde hace dos años se ha venido implementando por organizaciones amiga a la Asociación en otras regiones del país.

Desde el año 1999 realiza el programa ¡Qué hablen los escritores!, dirigido a estudiantes y público en general. Por ese programa que se realiza cada jueves desde las 10 de la mañana, han pasado las más importantes figuras de las letras locales, regionales y nacionales.

Desde el año 2003, iniciamos el proyecto del Parlamento de Escritores del Caribe Colombiano, el primero de Latinoamérica, que es un encuentro entre escritores e intelectuales, para hablar de la Literatura como alternativa frente a la ideología y la política. Inicialmente se denominó Parlamento de Escritores del Caribe, pero desde el año 2008, la asamblea, conformada por escritores de diferentes lugares del país consideró que no se justificaba dicho nombre y solicitó que a partir del 2009 se denominara PARLAMENTO NACIONAL DE ESCRITORES DE COLOMBIA.

En este sentido tenemos 27 años consecutivos de estar jalonando un proceso de tipo cultural, en beneficio de la región Caribe, pero especialmente de Cartagena.

AFICHE - IX PARLAMENTO NACIONAL DE ESCRITORES DE COLOMBIA

IX Parlamento Nacional de Escritores de Colombia

viernes, 24 de junio de 2011

IX Parlamento Nacional de Escritores de Colombia

IX Parlamento Nacional de Escritores

ESCRITORES DE SEIS PAISES SE DAN CITA EN CARTAGENA


Escritores de seis países se darán cita en el IX Parlamento Nacional de Escritores de Colombia que se realizará en la ciudad de Cartagena de Indias del 13 al 16 de julio como homenaje a los Próceres de la Independencia y en el que se abordarán temas como el compromiso del escritor, el escrito y la ciudad, el bicentenario de la independencia y aspectos relacionados con los desaparecidos escritores Alfonso Bonilla Naar y David Sánchez Juliao.

El Parlamento Nacional de Escritores de Colombia que se realiza desde el año 2003 y es organizado por la Asociación de Escritores de la Costa que dirige Joce Daniels, este año contará con una masiva participación de las nuevas generaciones de escritores nacionales, docentes, periodistas, investigadores e historiadores, algunos residenciados en el exterior y sus sesiones se llevarán a cabo en diversos escenarios como el Museo Histórico de Cartagena, Institución tecnológica Colegio Mayor de Bolívar, Gobernación de Bolívar y AMAJUBOL.

Inscripciones

 
Como ha sido tradicional, la Asociación de Escritores de la Costa, abrió inscripciones desde el 10 de mayo hasta el 10 de junio, a cuya convocatoria concurrieron más de cien (100) escritores del país y del exterior. El Parlamento es un espacio de discusión abierta, democrático, participativo en donde no hay componendas, roscas u otra forma de exclusión del escritor. Al final fueron elegidos sesenta escritores, los que durante tres días hablarán de la literatura como alternativa frente a la ideología y la política.

Quienes no se inscribieron a tiempo pueden asistir al evento, pero no tendrán el privilegio del hotel y demás atenciones que brinda la organización a quienes cumplieron a tiempo con los requisitos de inscripción.

Objetivos del Parlamento

Aunque hay una diversidad de temas en las ponencias y paneles de los participantes, el objetivo de este parlamento es rendirle homenaje a los próceres de la Independencia Nacional, especialmente a aquellos que se inmolaron en bien de nuestras naciones americanas y cuyos nombres no registra la Historia.

También se reconocerá el importantísimo papel que jugaron para las letras escritores del Caribe desaparecidos recientemente como son los Hermanos Manuel y Juan Zapata Olivella, Alfonso Bonilla Naar, médico y escritor autor de La Pezuña del Diablo y David Sánchez Juliao.

En los anteriores Parlamentos se hizo reconocimiento a los escritores Juan José Nieto (2004), Abel Ávila Guzmán (2005), Jairo Mercado Romero (2006), Manuel Zapata Olivella (2007), Jorge Artel (2008), Meira Delmar, Judith Porto de González y Fanny Buitrago (2009) y al Bicentenario de la Independencia (2010).

Delegación extranjera

La delegación de escritores extranjeros está conformada por Araken Vaz Galvao, de Bahía (Brasil), Elmer Arturo Arana de Ayacucho (Perú), Waldina Mejía Medina de Tegucigalpa (Honduras), Sonia Solarte Orejuela, colombiana residenciada en Berlin (Alemania), María del Rosario Domecq de Lima (Perú), Gloria Dávila Espinoza de Huánuco (Perú), Margoth del Castillo Müller de Victoria (Chile), René Aguilera Fierro de Tarija (Bolivia) y Rafael Vega Jácome, de Zambrano, residenciado en Miami.

Delegaciones de todo el país

Este año el Parlamento contará con delegaciones de todo el país, entre quienes se destacan los escritores Antonio Mora Vélez, Ela Cuavas, Alexis Zapata, José Miguel Serrano, Néstor Solera Martínez y Rubén Darío Otálvaro de Montería, Andrés Elías Flórez Brum de Bogotá, Guillermo Rangel Prasca de Sevilla (Valle). Álvaro Suescún Toledo, Amaury Díaz Romero, Eduardo Márceles Daconte, Luz Elena Arroyo Ruiz y Dina Luz Pardo, Yenny Yajaira Pinilla, Fabio Ortiz Ribón, Astrid Sofía Pedraza y Patricia Pacheco de Barranquilla, Laura Margarita Medina, Óscar Arnulfo Arias y Nancy Sarmiento de Bucaramanga. Antonio Botero Palacio de Magangué, quien fue elegido presidente del VIII Parlamento. Rafael Perea Chalá Aluma de Quibdó. Francisco Tomás Atencia, Daniel Rivera Meza y Alma Rosa Terán de Sincelejo, Lucho Roncallo de Tenerife, Alba Lucía Tamayo de Tuluá, Delfin Sierra de Ciénaga, Simón Martínez Ubarnez de Valledupar,

Delegación de Cartagena

La delegación de expositores, panelistas y conferencistas que asisten por la ciudad de Cartagena, está conformada por Sergio Paolo Solano, Moisés Álvarez Marín, José Ramón Mercado, Jaime Arturo Martínez, Lidia Corcciones Crescini, Saramarcela Bozzi, Maríaelena Aldana, Margarita Vélez, Mariantonia Guerra, Bernardo Romero Parra, Dora Isabel verdugo, Antonio Prada Fortoul, Richard Nieto González, Rogelio España Vega, Gilberto García y Martín Morillo.

Delegación de la Guajira

De la Guajira llega una delegación compuesta por Alvaro Escorcia Arrieta, gerente del Fondo Mixto de Promoción de la Cultura y las Artes de Río Hacha, las periodistas Marlena Ávila y Mayra Cecilia Angulo Tenorio y los escritores Clímaco Pérez, Freddy González de Zubiría, Jaime De la Hoz Simanca y Lázaro Julio Diago, quienes presentarán texto de historia, literatura e investigación.

Sostenimiento

El proyecto del Parlamento Nacional de Escritores de Colombia, recibe apoyo en dinero y en especies del Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena, de los Fondo Mixtos de Promoción de la Cultura y las Artes de Bolívar, Cartagena y Ríohacha, de la Asociación de Maestros Jubilados de Bolívar AMAJUBOL, del Almacén La Finca de Magangué, de la Corporación Museo Histórico de Cartagena, del Colegio Mayor de Bolívar y de la Gobernación de Bolívar, el Restaurante Montesacro entre otros

IX Parlamento Nacional de Escritores de Colombia

sábado, 19 de febrero de 2011

MINICUMBRE DE ESCRITORES EN MAGANGUÉ

Sesión preparatoria del IX Parlamento Nacional de Escritores de Colombia


En la ciudad de Magangué, en el Restaurante Casetabla, el 19 de marzo del 2011, se llevará a cabo la primera la primera mincumbre de escritores preparatoria del IX Parlamento Nacional de Escritores de Colombia, que este año rinde homenaje a los próceres de la Independencia americana y a la que asisten entre otros Antonio Botero Palacio, en calidad de Presidente del Parlamento, Joce Daniels, presidente de la Asociación de Escritores de la Costa y los narradores Antonio Mora Vélez, José Ramón Mercado, Álvaro Suescún, Delfín Sierra, William Arroyo, Rafael Darío Jiménez, Rogelio España Vera, Luís Roncallo Fandiño y Enrique Jatib, en su condición de coordinadores y como invitadas especiales las poetisas Dina Luz Pardo y Yajaira Pinilla.

El Parlamento, que es organizado por la Asociación de Escritores de la Costa, y su sede permanente es la ciudad de Cartagena desde su fundación en el año 2003, como en años anteriores contará con una nutrida participación de fabuladores nacionales e internacionales procedentes de diferentes países de América y Europa.


Programa

En Magangué, los escritores cumplirán una agenda apretada, ya que en las horas de la mañana, habrá charlas y conversatorios sobre creación literaria en Instituciones Educativas, oficiales y privadas, con estudiantes del “Joaquín F. Vélez”, “La Candelaria”, “Manuel Atencia Ordóñez”, “Diocesano”, “San José”, “Moderno de Magangué”, “San Mateo”, “Gimnasio Montecatini”, “Colegio Fátima” y “Colegio Comunal de Versalles”.

Posteriormente, de 2 a 5 de la tarde se realizará la minicumbre de escritores preparatoria del IX Parlamento Nacional de Escritores de Colombia, cuyo presidente es el poeta magangueleño Antonio Botero Palacio.

En la mañana del domingo, en el Bajo Manjattan, se realizará la Tertulia del bragre frito a orillas del Gran Padre Yuma, que será un conversatorio alrededor de este suculento plato de comida de los pueblos del río.



Historia



El Parlamento Nacional de Escritores de Colombia, fue fundado en el año 2003 con varios objetivos, entre ellos el de presentar la literatura como una alternativa ante a los problemas de corrupción y desprestigio en que se encuentran actualmente la ideología y la política. En sus versiones anteriores ha rendido homenaje a los escritores Juan José Nieto (2004), autor de Yngermina, la primera novela histórica de Colombia, Abel Ávila Guzmán (2005), prolífico escritor bolivarense, natural de Lata, un corregimiento de El Guamo, Jairo Mercado Romero (2006), natural de Ovejas, y uno de los más notables cuentistas nacionales, Jorge Artel (2007), el más importante poeta afrodescendiente del país, Manuel Zapata Olivella (2008), autor de Changó, el gran putas, y oricha de la diáspora africana y en el 2009 se rindió homenaje a tres grandes escritores de esta parte del país: Meira Delmar, Fanny Buitrago y Judith Porto de González.

Financiación

El evento es organizado por la Asociación de Escritores de la Costa con el apoyo de algunas personalidades de Magangué. .

domingo, 21 de noviembre de 2010

BOLETIN DE PRENSA

VIII PARLAMENTO NACIONAL DE ESCRITORES DE COLOMBIA
Independencia, literatura, gastronomía y desplazados temas de la Asamblea
- Una mexicana y una rusa en el Parlamento
- Masiva representación del país literario


Del 25 al 27 de noviembre sesionará en esta ciudad el VIII Parlamento Nacional de Escritores, evento organizado por la Asociación de Escritores de la Costa, que este año rinde homenaje al Bicentenario de la Independencia y al que asisten fabuladores de todo el país, además de una narradora rusa y una poeta mexicana.

El Parlamento que se inició en el año 2003, es un proyecto literario que busca reafirmar el compromiso de la literatura con la sociedad y especialmente con los discriminados, los marginados, los desplazados y todas aquellas personas que no tienen voz.



El Parlamento que será instalado a las 11 de la mañana del jueves 25 de noviembre por la Directora del IPCC, doctora Irina Alejandra Junieles Acosta, y el escritor Joce Guillermo Daniels García, presidente de la Asociación de Escritores de la Costa, en el Salón “Marcela Jiménez” de la Institución Tecnológica “Colegio Mayor de Bolívar”, además de la Independencia, abordará otros temas relacionados con la creación literaria, la tradición gastronómica en el Caribe, los desplazados y la presentación de CD, libros y revistas.



Objetivo del Parlamento

El Parlamento tiene como objetivos, además de reafirmar y fortalecer la ciudad de Cartagena de Indias, como el epicentro más importante de la Cultura Nacional y en especial de la Literatura. Aunar y estrechar lazos de amistad entre escritores del país y de otras partes del mundo. Analizar desde el punto de vista literario los hechos y acontecimientos que se dieron en los años de 1808 en adelante y que culminarían con los brotes independentistas de las diferentes Colonias españolas en Américas.

Conferencias

El eje temático del Parlamento es el Bicentenario de la Independencia y varios escritores abordarán el tema. La bandera, la participación de los diferentes actores y el importantísimo papel del Argos Americano, el periódico fundado por José Fernández de Madrid en 1810 y considerado el decano de la prensa americana. También se hablará del centenario de Miguel Hernández, de Bolívar y de literatura. Y entre los actos especiales, entre los que hay lectura de poemas y presentación de libros, estará el de la Tertulia de la Mojarra Loca. Varios escritores de diferentes partes del país hablarán de las Tertulias gastronómicas que existen en el Caribe, especialmente en Montería y Barranquilla, cuyos gestores son los escritores Dina Luz Pardo y Antonio Mora Vélez.



Delegación de Cartagena y Bolívar



Bolívar y Cartagena estarán representados por los escritores Alonso Cortina Gutiérrez, Antonio Botero Palacio (Magangué), Arturo Zea Solano, Carlos A. Castro Macea, Dora Berdugo, Fidel Escalona, Florentino Borbúa, Franklin Howard, Gilberto García, Gustavo Tatis Guerra, José Ramón Mercado, José Sarabia Canto (del Mundo de la Mojana), Juan Vicente Gutiérrez Magallanes, Libardo Muñoz, Luzmiriam Capera,Margarita Vélez Verbel, Maria Antonia Guerra, Maria Elena Aldana, Martín Morillo, Reinaldo Bustillo Cuevas (San Juan Nepomuceno), Rogelio España Vera, Tania Maza, Rafael Eduardo Yepes Blanquicet y Orlando Periñán, entre otros.



Delegación Extranjera

La delegación extranjera está representada por Anastassia Espinel Souarez (Nació en 1970, en Cherepovetz, Rusia), actualmente docente de Historia de la Universidad de Santander en Bucaramanga y Bárbara Durán Castro, poetisa natural y residenciada en la Ciudad de México.



Delegación Nacional

Como ha sucedido en los últimos cuatro años, la delegación más nutrida proviene de Barranquilla, conformada por los escritores Ainye Pinilla De la Rosa, Alvaro Suescún, Anibal Tobón Bermúdez, Guillermo Tedio, Iveth Noriega, Leticia Elena Hundek Pichón, Jorge Campo, Fabio Ortiz Ribón y Yajaira Pinilla. De Aracataca, Rafael Darío Jiménez. De Armenia, Hernando H. Jaramillo Silva. De Bogotá, llega el narrador Elías Florez Brum. De Bucaramanga Carlos Arnulfo Arias Mendoza, Laura Margarita Medina y Hernando Ardila. De Cali llega el investigador Guillermo Rangel Prasca. De El Banco (Magdalena) Edward Torrez. De Ciénaga (Magdalena) Delfín Sierra. De Ibagué Pablo Pardo. De Montería, Alexis Zapata, Antonio Mora Vélez, Rubén Darío Otálvaro, Marta Lugo y Serafín Velásquez. De Sincelejo, Alma Rosa Teherán Tirado, Rosa Chamorro, Amaury Pérez Banquet e Ignacio Verbel Vergara. De Tenerife, Lucho Roncallo Fandiño y de la Villa de Santiago de Tolú, Nicolás Ramón Contreras Hernández.



Sedes del evento

El Parlamento, como en años anteriores sesionará en tres sedes, todas ubicadas en el Centro amurallado de la ciudad Colonial. Las tres sedes son Institución Tecnológica “Colegio Mayor de Bolívar”, Salón “Marcela Jiménez”, Salón de Eventos de la Asociación de Maestros Jubilados de Bolívar (AMAJUBOL) y el Salón El Tablón del Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena (IPCC)., además habrá un programa especial en la terraza del Hotel San Nicolás del Mar.



Asistencia

Los escritores que no se inscribieron podrán hacerlo en el transcurso de la mañana del día jueves 25 en el Hotel San Nicolás del Mar. Para entrar a cualquiera de los eventos programados es indispensable mostrar la credencial de inscripción.



Apoyos

La realización del VIII Parlamento Nacional de Escritores de Colombia se debe al apoyo y generosidad del Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena (IPCC), Fondo Mixto de promoción de la Cultura y las Artes de Bolívar, Fondo Mixto de la Cultura y las Artes de Cartagena, Almacén La Finca de Magangué, Asociación de Maestros Jubilados de Bolívar (AMAJUBOL) y entre los mecenas Cecilia Arbelaez de Castellar, Ricardo Vélez Pareja, Nacha Newall, entre otros.

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Cartagena de Indias, 20 de noviembre de 2010

lunes, 1 de noviembre de 2010

Reinaldo Bustillo Cuevas

CANTO AL LIBERTADOR SIMÓN BOLÍVAR
Reinaldo Bustillo Cuevas
Miembro de la Asociación de Escritores de la Costa
(VIII PARLAMENTO NACIONAL DE ESCRITORES)


Tres centurias hacía que la raza aborigen,

de este lado del mar,

en las fértiles tierras, que llamamos América,

bajo el peso gemían

de opresoras cadenas;

la sonrisa de otrora transformose en un rictus

de macabro dolor;

el fulgor de su danza se cambió por desfiles

de luctuoso color.

El temor a la vida,

el desprecio a sí mismo,

la renuncia al esfuerzo,

en el alma del hombre

arraigaron del modo, que las lianas se abrazan

en la selva cuajada.

Mas el dios del nativo, se cansó del estado

de abyección y bajeza que el tirano imponía

al esclavo de América;

y brotó de la tierra

y del mar y la selva,

un guerrero mestizo

que del Guaire venía,

¡centellantes los ojos y en la espada mil fuegos!,

a romper las cadenas

que abrazaban las carnes

del rebelde oprimido.

De Alejandro, los sueños,

la grandeza del César,

de Mío Cid el valor.

los centauros de Grecia le quedaron pequeños

al medir con sus pasos las distancias enormes

que separan sus pueblos.

Gigantescos los Andes, parecieronle oteros;

y las selvas inmensas, fueron cotos no más,

a sus ansias divinas de llevar estandartes

con marciales arrestos, a los pueblos rebeldes,

que impacientes miraban sus desgracias correr.

Su grandeza no tuvo, ni tendrá en el futuro

la manera precisa de poderla medir:

Por el norte Jamaica,

con su carta rebelde;

y en la Heroica Ciudad

la proclama guerrera

que invitaba a los pueblos a buscar libertad.

En su patria, con triunfos,

anunció en Carabobo, derrotero final.

Por el sur fue Junín y Ayacucho también

que mostraron su gloria, para siempre inmortal.

Boyacá por el este,

Angostura y el llano

para darle linderos, como nunca jamás

se pudiera soñar;

y el dolor de Berruecos,

por el lado poniente, donde el sol agoniza,

demarcó su tristeza, para darle contornos

a los campos inmensos do nació su grandeza,

¡su grandeza inmortal!.

En Bolivia las leyes, sus conceptos recogen,

para darle el impulso

que su pueblo requiere

de llegar con altura, por caminos de paz,

a un futuro triunfante donde el orden impere

y también libertad.

Mas algunos le niegan

con ruindades sus méritos;

y la nieve del tiempo

coronó su cabeza,

y su frente arrugada,

sin llegar todavía

a una edad avanzada,

senectud semejó.

El río de la patria destejió sus caminos;

con el alma cansada

de decirle a los hombres

la maldad que causaba,

a la patria naciente,

las intrigas perversas;

y buscando la mar

que en los años futuros

su mortaja será

hasta un monte de nieve, que se mira en las aguas,

caminó sin parar,

y detuvo sus pasos

en ciudad de Bastidas;

allí volvió a unirse

para siempre jamás

con su gloria inmortal.

Gran Colombia lo llora,

mas no pudo entender

al caudillo gigante

que soñó con la gloria

de una Patria Triunfal.



Antonio Botero Palacio

ENTRE LA ESPADA Y LA PALABRA SE EDIFICAN CINCO REPÙBLICAS.

Antonio Botero Palacio
(VIII PARLAMENTO NACIONAL DE ESCRITORES)


En la apabullante figura del general Simón Bolívar han cabido las más multifacéticas apreciaciones, creadas en torno a los determinantes que mueven la personalidad humana, allí las formas de cultura, el conocimiento histórico, los idearios políticos, van estereotipando la realidad de un hombre, con rasgos y características acomodadas a formas conceptuales las más de las veces influìdas por el amor, por la pasión o por el odio.

Ante la historia serán disímiles los conceptos que sobre el general pudieren haber tenido Laureano Gómez, Alfonso López Pumarejo, monseñor Miguel Ángel Builes o Juan de Dios Uribe.

Con todo el respeto y la admiración que guardo por los merecimientos del General me voy a permitir, tratando de no maltratar su mágica y sublime proyección histórica; me voy a permitir desmontarlo del ciclópeo monumento que lo exhibe como trofeo de mil epopeyas de gloria para presentarles al Simón Bolívar que he ido construyendo allá muy al fondo de mi interioridad: Bolívar, el hombre; el mismo a quien acobardan el hambre y la sed, el Bolívar corroìdo por las pasiones, el que agoniza en Pativilca y suspira aprisionado entre los brazos de Manuelita Sáenz, el Bolívar de las derrotas, el que llora cuando lo abandonan sus amigos y el que carcomido por la tuberculosis hace testamento en San Pedro Alejandrino de cuanto deja para su Patria y por supuesto para su soledad y su abandono.

Pero, vive también, para la historia, otro Simón Bolívar sin espolines, sin charreteras, que guarda en las viejas panoplias su espada libertadora para encender su verbo con la misma sonoridad con que lo hacen las campanas que derraman las voces del ángelus desde las espadañas de la capilla rural; es èste, sin duda, el Bolívar creador, el soñador de Patrias, el genio que redime, el inventor de futuros, el que lleva en la limpidez de su palabra sonoridades de eternidad y cuando en sus noches cálidas enhebra su palabra profética, va intercalando perlas entresacadas de ese cofre que en buena hora le regalara su maestro Simòn Rodríguez y va armando - sin saberlo - piezas literarias donde el epíteto, la metáfora, el símil, la antìtesis y la anáfora, van presentando - para la posteridad - el pensamiento literario del libertador y, es este el Bolívar que sueña, el que se arropa bajo la sombra paternal de Antonio José de Sucre, el que aprende la resignación en la escuela de don Antonio Nariño, el que vigila la espada victoriosa de José María Córdoba, el que lo entrega todo por la causa libertadora, hasta soportar la testarudez de Josè Antonio Pàez o aguantarse el pestilente aliento del general Maza.

Este es el Bolívar que hoy traemos; lo hemos apeado de su caballo Palomo y, despojado de su armadura, hemos venido a escuchar con sincera admiración su delirio sobre el Chimborazo y, la América se estremecerà con su palabra encantada.

“Tenía a mis pies los umbrales del abismo….”

“Los lìmites de mi imperio los señala el infinito”.

……………………………………………………..

“Sobrecogido de un terror sagrado, ¿Còmo?, ¡Oh

tiempo! – respondì – ¿no ha de desvanecerse

el mìsero mortal que ha subido tan

alto?”.

“Yo venìa envuelto con el manto de Iris, desde donde paga su tributo el caudaloso Orinoco al dios de las Aguas.”

“Habìa visitado las encantadas fuentes amazònicas y quise subir al atalaya del Universo. Busquè las huellas de La Condamine y de Humboldt; seguilas audaz, nada me detuvo.

Lleguè a la regiòn glacial, el éter sofocaba mi aliento. Ninguna planta humana habìa hollado la corona diamantina que pusieron las manos de la Eternidad sobre las sienes excelsas del dominador de los Andes.”

“Yo me dije: Este manto de Iris, que me ha servido de estandarte, ha recorrido en mis manos sobre regiones infernales; ha surcado los rìos y los mares; ha subido sobre los hombros gigantes de los Andes; la tierra se ha allanado a los pies de Colombia y el tiempo no ha podido detener la marcha de la libertad. Belona ha sido humillada por el resplandor de Iris. ¿Y no podré yo trepar sobre los cabellos canos del gigante de la tierra? Sì, ¡podrè! Y arrebatado por la violencia de un espìritu desconocido para mì, que me parecìa divino, dejè atràs las huellas de Humboldt, empañando los cristales eternos que circuyen el Chimborazo.”

“Sigo, como impulsado por el genio que me animaba y desfallezco al tocar con mi cabeza la copa del firmamento; tenìa a mis pies los umbrales del abismo.”
“Un delirio febril embriaga mi mente; me siento como encendido por un fuego extraño y superior. Era el Dios de Colombia que me poseía. De repente se me presenta el Tiempo, bajo el semblante venerable de un viejo cargado con los despojos de las edades: Ceñudo, inclinado, calvo, rizada la tez, una hoz en la mano.”

Yo soy el padre de los siglos, soy el arcano de la fama y del secreto; mi madre fue la Eternidad; los lìmites de mi imperio los señala el infinito. No hay sepulcro para mì, porque soy màs poderoso que la muerte; miro lo pasado, miro lo futuro y por mis manos pasa lo presente. ¿Por què te envaneces, niño o viejo, hombre o hèroe? ¿Crees que es algo tu Universo? ¿Que levantaros sobre un àtomo de la creación es elevaros? ¿Pensàis que los instantes que llamàis siglos pueden servir de medida a mis arcanos? ¿Imaginàis que habèis visto la santa verdad?
“¿Suponèis locamente que vuestras acciones tienen algún precio a mis ojos? Todo es menos que un punto a presencia del Infinito que es mi hermano. Sobrecogido de un terror sagrado, ¿còmo, oh Tiempo, - respondì – no ha de desvanecerse el mìsero mortal que ha subido tan alto?”

En el manifiesto de Cartagena el libertador hace unos planteamientos polìtico-administrativos-literarios que sorprenden, en primer lugar, por la fluidez de un lenguaje conceptual que alimenta los planes de su ideario libertario; allì su palabra està llena de un planteamiento testimonial que busca abrirse paso por los caminos de América y para dar fuerza a su palabra encantada los hipnotiza con su verbo encendido: “Yo soy, granadinos, un hijo de la infeliz Caracas, escapado prodigiosamente de en medio de sus ruinas físicas y políticas, que siempre fiel al sistema liberal y justo que proclamò mi patria, he venido a seguir los estandartes de la independencia, que tan gloriosamente tremolan en estos Estados.”
Bolívar, que para estas calendas era un solemne desconocido en La Nueva Granada, requerìa de una carta de presentaciòn que abriese de par en par el corazòn de quienes sin duda necesitaban conocerlo para utilizar sin reservas sus capacidades intelectuales, militares y polìticas y, creemos - sin vacilaciones - que sus palabras llegaron a conmover el corazòn del general Lavatut para que asì pudiese iniciar por el rìo de la Patria su campaña admirable.

Conozcamos la fuerza de su palabra y entenderemos que màs allà del militar pundonoroso y honesto habìa un hombre que venìa desde la historia a cumplir el compromiso de rescatar la plena identidad y el pleno ejercicio de los derechos del hombre.
“Libertad a la Nueva Granada de la suerte de Venezuela y redimir a èsta de la que padece, son los objetos que me he propuesto en esta memoria. Dignaos, oh mis conciudadanos, de aceptarla con indulgencia en obsequio de miras tan laudables.”
“Las repùblicas, decìan nuestros estadistas, no han menester de hombres pagados para mantener su libertad. Todos los ciudadanos seràn soldados cuando nos ataque el enemigo. Grecia, Roma, Venecia, Gènova, Suiza, Holanda y recientemente el Norte de Amèrica, vencieron a sus contrarios sin auxilio de tropas mercenarias siempre prontas a sostener el despotismo y a subyugar a sus conciudadanos.”

En la carta de Jamaica encontramos un Bolívar profético que, mirando hacia los iluminados campos de lo por venir, va esbozando como lo plantean sus sueños crear la naciòn màs grande de Amèrica:

“Yo deseo màs que otro alguno ver formar en Amèrica la màs grande naciòn del mundo, menos por su extensión y riquezas que por su libertad y gloria.”
“El oro corrompe todo; el esclavo està corrompido por sì mismo. El alma de un siervo, rara vez alcanza a apreciar la sana libertad: Se enfurece en los tumultos o se humilla en las cadenas.”

Se crece “como crecen las sombras cuando el sol declina”, decìa un clèrigo de Simòn Bolívar, pero, si hubiese estado presente en el Congreso de Angostura agotarìa la fontana de su palabra encendida para delimitar los valores de este soñador que derriba fronteras e hilvana formas de gobierno que proclaman el porvenir de una Amèrica libre.

“Uncido el pueblo americano al triple yugo de la ignorancia, de la tiranìa y del vicio, no hemos podido adquirir ni saber, ni poder; ni virtud. Discìpulos de tan perniciosos maestros, las lecciones que hemos recibido y los ejemplos que hemos estudiado son los màs detractores. Por el engaño se nos ha dominado màs que por la fuerza; y por el vicio, se nos ha degradado màs bien que por la superstición. La esclavitud es la hija de las tinieblas; un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción; la ambición y la intriga abusan de la credulidad y de la inexperiencia de hombres ajenos de todo conocimiento polìtico, econòmico o civil; adoptan como realidades las que son ilusiones; toman la licencia por la libertad, la tradición por el patriotismo, la venganza por la justicia. Semejante a un robusto ciego que instigado por el sentimiento de sus fuerzas, marcha con la seguridad del hombre màs perspicaz, y dando en todos los escollos, no puede rectificar sus pasos.”

Me sorprende hasta lo indecible la carta escrita por Simòn Bolívar a Josè Joaquín Olmedo a la cual adjuntò un poema. El libertador se olvidò de la guerra y hasta de Manuelita y escribiò con prosa virgiliana esta respuesta.

“Hace muy pocos dìas que recibì en el camino dos cartas de usted y un poema; las cartas son de un polìtico y un poeta; pero el poema es de un Apolo.
“Todos los calores de la zona tòrrida, todos los fuegos de Junìn y Ayacucho, todos los rayos del padre de Manco Capacamo han producido jamàs una inflación màs intensa en la mente de un mortal.”

“Usted dispara, donde no se ha disparado un tiro; usted abrasa la tierra con las ascuas del eje y de las ruedas de un carro de Aquiles, que no rodò jamàs en Junìn; usted se hace dueño de todos los personajes; de mì, forma un Júpiter; de Còrdoba un Aquiles; de Necochea, un Patroclo y un Ayax; de Miller un Diomedes; y de Lara un Ulises.”

“Asì, amigo mìo, usted nos ha pulverizado con los rayos de su Júpiter, con la espada de su Marte, con el cetro de su Agamenòn, con la lanza de su Aquiles y con la sabiduría de su Ulises. Un americano leerà el poema de usted como un canto de Homero, y un español lo leerà como un canto del Facistol de Boileau. La introducción del canto es rimbombante: Es el rayo de Júpiter que parte de la tierra.”

La vida del general Simòn Bolívar es un poema que se llena de ternura, de luz y de romanticismo cuando la adornan las siemprevivas de Anne Lenois; que desborda la pasiòn cuando le aprisionan las ansias devoradoras de Manuelita Sáenz, que tiene acero toledano en su verbo viril cuando sin temblor en sus manos firma el decreto de guerra a muerte para los traidores y, con làgrimas nacidas desde el fondo de su corazòn escribe pàginas de indecible dolor, cuando, allà tras las cortinas de la muerte, la perfidia y la traiciòn arrebatan la vida a quien para el libertador fuera màs que un padre: don Antonio Nariño, modelo de virtudes en la Historia de Colombia.

Bolívar habìa viajado por los caminos de la historia y le eran tan familiares las voces de Solòn y de Licurgo en la Antigua Grecia como los planteamientos revolucionarios de Diderot o de Robespier cuando se incendiaron en la Revoluciòn Francesa los caminos de la libertad.

Como làbaros de gloria quedan tendidas a lo largo de Amèrica sus sentencias de varòn integérrimo y el eco de su palabra sobrepasò la filosofìa de la guerra para enseñar modelos de buen gobierno.

Queda el eco de su palabra como signo lapidario de grandeza:

“La suerte me ha colocado en el ápice

del poder; pero no quiero tener otros derechos

que los del más simple ciudadano.”

……………………………………………

“Prefiero el título de ciudadano al de Libertador, porque èste emana de la guerra, aquel emana de las leyes. Cambiadme Señor, todos mis dictados por el de buen ciudadano.”



“Yo he sido soldado de la beldad, porque he combatido por la libertad que es bella, hechicera y lleva la dicha al seno de la hermosura donde se abrigan las flores de la vida.”

“Si se opone la naturaleza a nuestros designios lucharemos contra ella y la haremos que nos obedezca.”

“Yo soy el hombre de las dificultades y no más: no estoy bien sino en los peligros con los embarazos; pero no en el tribunal ni en la tribuna que me dejen seguir mi diabólica inclinación y al cabo habré hecho el bien que puedo.”

“Quisiera tener una fortuna material para dar a cada colombiano, pero no tengo nada; no tengo más que mi corazón para amarlos y una espada para defenderlos.”

“Mis últimos votos son por la felicidad de la Patria. Si mi muerte contribuye para que cesen los partidos y se consolide la unión, yo bajaré tranquilo al sepulcro.”

Magangué, abril 07 de 2.010.



Guillermo Rangel Prasca

ORIGENES Y REALIDAD DE LA BANDERA COLOMBIANA
(Sinopsis)
Guillermo Rangel Prasca

De los llamados símbolos patrios, escudo, himno y bandera, es ésta última la que se inició en un escenario auténtico y con una función concreta durante una misión libertadora cuya meta era y es, la construcción de una nación soberana.
Esa meta se plasmó explícitamente en los volantes que se imprimieron en la corbeta Leandro, comandada por Francisco de Miranda y que entre otros utensilios de a bordo llevaba una máquina de imprenta. "Desde el mismo instante en que el cuerpo expedicionario ponga pie en un territorio, cesarán inmediatamente en éste, las labores militares, civiles, administrativas de los funcionarios que hayan sido nombrados por la corona española"., se leía en uno de esos impresos.

Y es que Miranda en el año de 1806 venía bajando desde el puerto de Nueva York, en una embarcación tipo corbeta dotada con 16 cañones y con un contingente internacionalista en su mayoría norteamericano, con el único fin y propósito de liberar un gran territorio en Suramérica al que llamaría, léase bien, Nación Colombiana. ¿Son herederos ideológicos de este contingente, los norteamericanos que se manifiestan ahora en 2010,frente a la base de Tolemaida contra la presencia de sus propios compatriotas en la siete bases entregadas por el uribismo?

La gesta de Miranda tuvo y tendrá repercursiones, como el haber servido de inspiración a la expedición que emprendió Fidel Castro en el Gramma para liberar a Cuba de Batista. Quizá este dato paralizó en su ignorancia al ministerio de Cultura, cuando con ocasión del Bicentenario de haberse izado la bandera colombiana en el puerto de Los Cayos en Haití, se le envió documentación a ese despacho con la súplica de que no dejase pasar inadvertida tan crucial efeméride. La respuesta epistolar del ministerio uribista fue irrisoria e indignante al mismo tiempo.

Hoy correponde al magno evento del Bicentenario de la Independencia, que organiza el Parlamento Nacional de Escritores en Cartagena, reparar esa afrenta, no sólo por elemental patriotismo sino para dejar abierta una brecha de estudio y recontextualización histórica nacional e internacional, ya que la personalidad y vida multifacética de Francisco de Miranda, deja a través del amarillo, azul y rojo de nuestra bandera unos referentes históricos muy dicientes.
La bandera colombiana, como se insinuó al principio, tiene un orígen muy real y humano, tanto es así que más de una decena de los tripulantes que la izaron en la Leandro, murieron ahorcados y otros sufrieron las mazmorras de Cartagena y San Juan de Puerto Rico. Nuestro pabellón tricolor no es pues una invención de escritorio como el escudo o el himno y no debe ser utilizado como vil muletilla de lenguaje, a la manera como se emplea en algunos círculos de la cultura y la política cuando se desea describir un protocolo o tarea sin importancia o despreciable:"sólo se trata de un saludo a la bandera", afirman ciertos personajes en estos círculos creyéndose interesantes.

¿Cuáles connotaciones tienen los colores de nuestra bandera, además de servir según muchos, para reproducir las tonalidades del arco iris? ¿Es correcta la frívola anécdota de que fueron inspirados por el pelo rubio, los ojos azules y la boca roja de una atractiva dama? La vida amplia e intensa de Miranda ,en múltiples escenarios cortesanos como la corte de Catalina La Grande de Rusia o de batalla y confrontanción ,como los de la Revolución Francesa, nos hace pensar en razones más profundas. ¿Será casualidad también que estos colores coinciden con los del bando de los Médicis en los tiempos de las guerras papales?

martes, 31 de agosto de 2010

Crónica

Los Claroscuro del Premio Nobel
Por Miguel Ortiz
(2 de noviembre de 2009)

El Premio Nobel (pronúnciese /no’bɛ:l/) de Literatura es uno de los cinco premios que instauró Alfred Nobel en su testamento, con la intención de galardonar al escritor que “haya producido en el campo de la literatura la obra más destacada, en la dirección ideal”. El Premio es otorgado por la Academia Sueca desde su nacimiento, en 1901.

Se trata, sin duda alguna, del premio literario más (re)conocido, seguramente el más importante y, como no podía ser de otra manera, uno de los más controvertidos. Mucho se ha dicho sobre las injusticias que se han cometido con grandes autores del siglo XX pero creo que muchas de las críticas hacia la Academia Sueca son simplonas o ventajistas; aunque tampoco quiero decir que no haya que criticar las decisiones de quien se ha autoproclamado como la institución adalid de la literatura universal, sino que hay que ser lo más justo posible.



Ante todo hay que tener en cuenta que es un premio dado por una sociedad de carácter privado compuesta por individuos que, como tales, tienen sus gustos personales. Lo segundo a tener en cuenta es que sus dieciocho miembros son suecos y, por lo tanto, su lengua materna es el sueco. Por lo tanto me imagino que, aunque sepan más idiomas, muchas de las obras presentadas han de leerlas traducidas, con lo cual les resultará más sencillo apreciar la calidad de una novela publicada en sueco o en inglés que un poemario en coreano o en gallego.

Los datos pueden ser leídos de múltiples maneras pero, desde el punto de vista de nuestra comunidad lingüística, es sorprendente el hecho de que sólo han sido galardonados diez escritores en lengua castellana, cinco españoles y cinco latinoamericanos; los últimos, Camilo José Cela en 1989 y Octavio Paz un año después. Especialmente flagrante me parece el caso de la Argentina, que contando con una de las literaturas más importantes de la segunda mitad del siglo XX no ha recibido ningún reconocimiento. No se lo dieron ni a Julio Cortázar ni a Jorge Luis Borges cuando debieron y, actualmente, Ernesto Sábato lo tiene difícil por ser más ensayista que novelista y por sus vaivenes ideológicos.

En el otro lado de la moneda están los países nórdicos: Suecia tiene seis premiados, Dinamarca y Noruega, tres, y Finlandia, uno. En principio es lógico que en cien años hayan condecorado a media docena de autores autóctonos y otros tantos de los países vecinos; ocurriría lo mismo en cualquier lugar del mundo: si el Premio lo diera la Academia Galega tarde o temprano habría un Nobel gallego. Suele decirse que Cela es el primer y único Nobel de la Literatura de Galicia pero no, no nos engañemos: jamás escribió en gallego y renegaba de la cultura y la lengua gallega. Yo personalmente, teniendo en cuenta el parentesco, siento mucho más cercano el reconocimiento a José Saramago.

Lo que pasa es que hay casos flagrantes de endogamia: en 1974 Vladímir Nabokov, Graham Greene y Saul Bellow estaban en las quinielas, pero fueron finalmente eludidos para premiar Eyvind Johnson y Harry Martinson, autores poco conocidos fuera de Suecia y cuyo mérito principal parece que fue que eran miembros de la Academia Sueca.

Todas las comunidades lingüísticas del mundo tendrán sus propias quejas y seguramente no les faltará razón. El Premio Nobel siempre ha presumido de su carácter universalista y muchas veces nos ha descubierto autores desconocidos, ejerciendo de altavoz cultural, pero no es del todo cierto, sobre todo durante los últimos años. En más de cien años de historia, sólo han sido premiados cuatro escritores africanos, dos sudafricanos, un egipcio y un nigeriano, de los cuales sólo el egipcio, Naguib Mahfuz, escribió en árabe (los demás en inglés).

El asunto es muy similar para los asiáticos: sólo cinco premiados, dos japoneses, un chino, un israelí y un bengalí (contando a Rusia y Turquía como países europeos o, al menos, no sólo asiáticos, ya que sus literaturas miran al viejo continente). Estados Unidos ha logrado once premios (más que toda la lengua castellana) y aún lloran alguna que otra injusticia. Europa se lleva la palma pues: suma más de ochenta premiados. Desde 1995 todos los condecorados son europeos excepto dos: John Maxwell Coetzee, sudafricano que escribe en inglés, y Gao Xingjian, que escribe en chino pero está nacionalizado francés porque huyó del régimen comunista de su país de origen.

Así que el Nobel de Literatura parece estar en horas bajas. Después de quitarse de encima el sambenito de ser un premio demasiado politizado, ahora que el mundo se ha globalizado está cometiendo el error de cerrarse a Europa. Un tremendo error ya que la mayoría de escritores europeos no necesitan ganar el Nobel para que su obra llegue a un buen número de gente, cosa que no ocurre en otros continentes. Eso debería ser el Nobel: un premio que descubriera literaturas poco conocidas, sobre todo a los europeos, tan acostumbrados a mirarnos sólo nuestro ombligo, y que apoyara a las lenguas minorizadas (que no minoritarias como se suele decir erróneamente): sólo ha premiado una obra en occitano (la de Frédéric Mistral en 1904) y una en yidis (Isaac Bashevis Singer, 1978). ¿Algún día premiaran una obra en catalán, euskera o gaélico?

Hay muchos escritores a los que les llegó la muerte antes que el reconocimiento de la Academia Sueca. Los casos más llamativos son, además de los ya nombrados Cortázar, Borges y Nabokov, Marcel Proust, James Joyce, Emile Zola, Franz Kafka, Liev Tolstói... Y me vais a permitir que una a la lista a Federico García Lorca, al que si no hubieran matado… Para acabar una pregunta (no retórica, como la anterior): ¿quién creéis que se merece actualmente el Nobel de Literatura? A mí se me ocurren Salman Rushdie (por su figura sociopolítica) y Javier Marías (porque cada día está más en boca de todos).

miércoles, 25 de agosto de 2010

CALIXTO OCHOA OCAMPO



“El humanitario” por excelencia
Por Eddie José Daniels García

Ningún título me podría resultar mejor para calificar este artículo sobre Calixto Ochoa Ocampo, el reconocido acordeonista y compositor caribeño, radicado hace muchos años en la ciudad de Sincelejo, y que tantos aportes significativos le ha brindado al folclor vallenato durante más de medio siglo. Y lo califico de “el humanitario”, porque éste es el nombre de una de sus más bellas canciones, grabada hace ya varias décadas, que él mismo compuso para calificarse personalmente, y hoy, tanto por su contenido como por su forma, es catalogada como una verdadera pieza clásica dentro de la música colombiana.

Siempre he considerado que el talante musical de Calixto Ochoa Ocampo, al igual que el de muchos otros compositores colombianos, está marcado por un sello de perfecta originalidad, difícil de aplicarle comparaciones veleidosas o imitaciones temáticas. Porque, resulta imposible desconocer, que el tenor de la gran mayoría de sus canciones está matizado con un sobrio lirismo, muchas veces de tono dramático, que cala sutilmente en el sentimiento de todas las personas que son fanáticas de sus composiciones. Y creo que no existe un solo colombiano, concretamente de la Costa Caribe, que no haya experimentado en algún momento el deleite emocional que producen los episodios narrados en sus infinitas creaciones musicales.

Y, en relación con los ritmos y las notas melódicas, Calixto Ochoa Ocampo, al igual que otros prestigiosos acordeonistas, como Alejandro Durán, “Colacho” Mendoza, Alfredo Gutiérrez y Emilianito Zuleta, son auténticos maestros en el manejo de este maravilloso instrumento. Sólo ellos, puede afirmarse con absoluta seguridad, han creado escuelas dentro del arte vallenato y exhiben un estilo inimitable, que los presenta como verdaderos artistas de este género musical. Porque, dentro de la interminable lista de músicos y cantantes que existen o han existido, contemporáneos o posteriores a ellos, es fácil identificar la influencia que estas nuevas generaciones han recibido de los grandes acordeonistas mencionados. Nadie ha podido escapar al embrujo producido por los bajos complacientes de Alejo Durán o a las notas penetrantes y sugerentes de Calixto Ochoa.

Durante mi larga permanencia en Sincelejo, que supera ya los treinta años, he tenido la oportunidad de charlar y compartir con el maestro Calixto en diversas ocasiones. Pero, de todos nuestros encuentros, el más fructífero ocurrió a comienzos de de 1987, hace casi veinticinco años, en una invitación que él le cursó a don Álvaro Sprockel Mendoza, cuando éste se desempeñaba como rector del Instituto Simón Araujo de esta ciudad. El gran compositor deseaba agradecerle unos cupos que don Álvaro le había facilitado en el mencionado colegio. Ese día, sin ningún conjunto abordo, sin ningún acompañante, el Maestro se lució ejecutando el acordeón y cantando fragmentos de sus canciones preferidas o de aquéllas que gentilmente le solicitábamos. Durante la velada, tuve tiempo de sobra para apreciar su sencillez, valorar su carisma y sus calidades humanas y, sobre todo, pude comprobar su tremenda capacidad creadora y su insuperable talento musical.

Desde muy joven he profesado una gran admiración por la música y las canciones de este destacado compositor caribeño. Recuerdo mis años de estudios en el Colegio Pinillos de Mompós, centrados en la década de los años sesenta, cuando experimenté las primeras sensaciones que me causaron los discos de Calixto Ochoa, quien en ese tiempo solía ir con asidua frecuencia a la “Ciudad Valerosa” para amenizar las casetas existentes en esa época. Guardo en mi memoria los infinitos placeres que me producían las notas de discos inmortales, como “Los sabanales”, “Playas marinas”, “Lirio Rojo”, “Mata e’ caña”, “El parquecito”, “La reina del espacio” y muchos más, cuyas melodías inefables causaban demasiado placer y llenaban de furor y emoción a los enloquecidos bailadores.

También, desde esa época empezaron a llamarme la atención las distintas creaciones dedicadas a las mujeres, que, seguramente, habían tenido alguna significación en su vida. Algunas composiciones tituladas con los nombres de pila, como Diana, Marta, Marily, Miriam, Norma, Irene, Norfidia, Crucita, Amparito, y, otras veces, canciones dedicadas a mujeres, calificadas con adjetivos cariñosos, como “La china”, “La llanerita, “Muñeca linda”, “Palomita volantona”, o también, con atributos despectivos, como “La india motilona”, “La ombligona” o “La flaca vitola”. Asimismo, como solía ocurrirle a mucha gente, me despertaban el interés aquellos discos con temas pintorescos, como “El pirulino”, “Remanga”, “El calabacito”, “El viejo del sombrerón” y otros similares que causaban muchísima satisfacción en los oyentes.

Sin embargo, dentro de su abundante repertorio temático, solo comparable a las extensas producciones de los compositores José Barros y Jorge Villamil, la canción del maestro Calixto Ochoa que desde siempre me llamado la atención es “El humanitario”, grabada por él hace casi medio siglo y más tarde por el conjunto de Poncho Zuleta y “Colacho” Mendoza en 1975. Y me causa admiración, porque sabiendo que el autor tuvo una escasa formación escolar, ésta es una pieza que se caracteriza por presentar una arquitectura perfecta. Son tres estrofas de versos alejandrinos con rima vocálica alternada y una pausa interna en la sílaba octava, lo que origina dos hemistiquios desiguales de ocho y seis sílabas, respectivamente. Al entonarla, las estrofas resultan de seis y ocho versos, debido a la repetición en pares que, para darle más belleza a la melodía, les aplica el autor.

Tengo conocimientos de que el maestro Calixto Ochoa Ocampo es natural de Valencia de Jesús, un llamativo pueblo del Cesar, donde nació en 1934. Sin embargo, hace más de medio siglo se radicó en Sincelejo, y aquí se dedicó a perfeccionar el manejo del acordeón, afición que había iniciado siendo muy joven en el hogar familiar. En esta ciudad se conoció con Alfredo Gutiérrez, con quien ha mantenido una entrañable amistad desde comienzos de los años sesenta. Se coronó como tercer “Rey vallenato” en 1970 y desde entonces se ha mantenido en el pináculo de la fama como uno de los mejores acordeonistas y compositores de Colombia. Ha sido galardonado con varias medallas y distinciones en diversos departamentos, y son incontables los premios y trofeos que ha recibido por la popularidad de sus canciones.

Hoy, alejado un poco de la creación musical, y acosado desde hace algún tiempo por unos ligeros quebrantos de salud, permanece en su residencia de Sincelejo, siempre en estado de alerta para superar cualquier crisis momentánea. Aquí, fiel a la intención de seguir explotando su talento artístico, continúa saboreando la gloria que le reportaron sus canciones magistrales, atendiendo a los amigos que lo visitan frecuentemente, manifestando su solidaridad comunitaria y demostrando, a todas luces, que sigue siendo para todos los colombianos y, en particular para sus muchísimos admiradores, el genial compositor polifacético, pero, sobre todo, “el humanitario por excelencia” de la música vallenata.

Sincelejo, 18 de julio de 2010

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